{"id":2135,"date":"2025-09-12T20:34:39","date_gmt":"2025-09-13T01:34:39","guid":{"rendered":"https:\/\/catedra.pucp.edu.pe\/unesco\/?post_type=enciclopedia_virtual&#038;p=2135"},"modified":"2025-09-22T13:25:34","modified_gmt":"2025-09-22T18:25:34","slug":"perspectivas-feministas-acerca-de-la-globalizacion-2","status":"publish","type":"enciclopedia_virtual","link":"https:\/\/catedra.pucp.edu.pe\/unesco\/en\/enciclopedia_virtual\/perspectivas-feministas-acerca-de-la-globalizacion-2\/","title":{"rendered":"Perspectivas feministas acerca de la globalizaci\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su sentido m\u00e1s amplio, la globalizaci\u00f3n se refiere a los procesos econ\u00f3micos, sociales, culturales y pol\u00edticos de integraci\u00f3n que resultan de la expansi\u00f3n de la producci\u00f3n econ\u00f3mica transnacional, la migraci\u00f3n, las comunicaciones y las tecnolog\u00edas. Aunque tanto feministas occidentales como no occidentales, que trabajan en diversas \u00e1reas de la filosof\u00eda \u2014incluyendo la \u00e9tica, la metaf\u00edsica, la filosof\u00eda pol\u00edtica, la epistemolog\u00eda y la est\u00e9tica\u2014 han realizado importantes contribuciones a los debates sobre la globalizaci\u00f3n, esta entrada se centra en un subconjunto de esas cr\u00edticas. A continuaci\u00f3n, se describen las formas en que fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas, predominantemente occidentales, que abordan expl\u00edcitamente la globalizaci\u00f3n, han formulado y enfrentado los desaf\u00edos asociados a sus dimensiones econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"indice\"><\/a><b>\u00cdndice<\/b><\/h2>\n<p><a href=\"#1h\">1. \u00bfQu\u00e9 es la globalizaci\u00f3n?<\/a><br \/>\n<a href=\"#1.1h\">1.1 Globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/a><br \/>\n<a href=\"#1.2h\">1.2 Globalizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/a><br \/>\n<a href=\"#2h\">2. Enfoques te\u00f3ricos feministas sobre la globalizaci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"#2.1h\">2.1 Principales caracter\u00edsticas comunes<\/a><br \/>\n<a href=\"#2.2h\">2.2 Distintos enfoques feministas<\/a><br \/>\n<a href=\"#3h\">3. Temas<\/a><br \/>\n<a href=\"#3.1h\">3.1 Justicia econ\u00f3mica<\/a><br \/>\n<a href=\"#3.2h\">3.2 Migraci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"#3.3h\">3.3 Derechos humanos<\/a><br \/>\n<a href=\"#3.4h\">3.4 Democracia y gobernanza global<\/a><br \/>\n<a href=\"#4h\">4. Conclusi\u00f3n<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"1h\"><\/a><b>1. \u00bfQu\u00e9 es la globalizaci\u00f3n?<\/b><\/h2>\n<h3><a name=\"1.1h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">1.1. Globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica se refiere a los procesos de integraci\u00f3n econ\u00f3mica mundial que surgieron a finales del siglo XX impulsados por los ideales neoliberales. Partiendo del pensamiento econ\u00f3mico liberal cl\u00e1sico, el neoliberalismo afirma que una econom\u00eda capitalista, en gran medida no regulada, encarna el ideal de la libre elecci\u00f3n individual y maximiza la eficiencia y el crecimiento econ\u00f3mico, el progreso tecnol\u00f3gico y la justicia distributiva. La globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica est\u00e1 asociada a instituciones pol\u00edticas y econ\u00f3micas globales concretas, como la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, y a pol\u00edticas econ\u00f3micas neoliberales espec\u00edficas, como las que se indican a continuaci\u00f3n:<\/span><\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Liberalizaci\u00f3n del comercio<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Las pol\u00edticas de libre comercio, como el Acuerdo Estados Unidos-M\u00e9xico-Canad\u00e1 (tambi\u00e9n conocido como el Nuevo TLCAN), pretenden integrar los mercados regionales o mundiales reduciendo las barreras comerciales entre las naciones. Los pa\u00edses signatarios suelen acordar la eliminaci\u00f3n de aranceles, como derechos y recargos, as\u00ed como de obst\u00e1culos no arancelarios al comercio, como reglamentos sobre licencias, cuotas a las importaciones y subvenciones a los productores nacionales.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Desregulaci\u00f3n.<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> La liberalizvaci\u00f3n del comercio se asocia con la flexibilizaci\u00f3n de las restricciones a los flujos de capital y a la inversi\u00f3n, junto con la eliminaci\u00f3n de las normativas gubernamentales que puedan considerarse barreras injustas al comercio, incluidas las protecciones legales de los trabajadores, los consumidores y el medio ambiente.\u00a0<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Privatizaci\u00f3n de activos p\u00fablicos<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. La globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica se caracteriza por la venta de empresas, bienes y servicios estatales a inversionistas privados en el nombre de la expansi\u00f3n de los mercados y el aumento de la eficiencia. Estos activos incluyen bancos, industrias clave, autopistas y ferrocarriles, energ\u00eda y electricidad, educaci\u00f3n y sanidad. La privatizaci\u00f3n tambi\u00e9n suele implicar la venta a inversionistas privados de recursos naturales p\u00fablicos econ\u00f3micamente explotables, como el agua, los minerales, los bosques y la tierra.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Eliminaci\u00f3n de los programas de bienestar social. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">El neoliberalismo favorece fuertes reducciones del gasto p\u00fablico en servicios sociales, como vivienda, sanidad, educaci\u00f3n y seguros de invalidez y desempleo, como medio crucial para reducir el papel del gobierno y lograr que sean m\u00e1s eficientes las empresas privadas. Las Pol\u00edticas de Ajuste Estructural (PAE) han sido decisivas a la hora de exigir a los pa\u00edses del Sur global que eliminen el gasto en bienestar social. Desde principios de la d\u00e9cada de 1980, el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han exigido a los pa\u00edses deudores que adopten las PAE como condici\u00f3n para obtener pr\u00e9stamos o mejorar las condiciones de los pr\u00e9stamos existentes. Las PAE exigen a los pa\u00edses deudores que reestructuren sus econom\u00edas siguiendo l\u00edneas neoliberales; por ejemplo, eliminando la regulaci\u00f3n gubernamental, suprimiendo los programas de bienestar social y fomentando la competencia en el mercado.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">Restricciones a la inmigraci\u00f3n. <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien muchos pa\u00edses han liberalizado los mercados de capitales y han suavizado las barreras al comercio transnacional de bienes y servicios en el marco de la globalizaci\u00f3n, la mayor\u00eda no ha eliminado las barreras al flujo de mano de obra. De hecho, algunos pa\u00edses pr\u00f3speros, como Estados Unidos, han aplicado pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n m\u00e1s restrictivas, las cuales han llevado a la detenci\u00f3n y deportaci\u00f3n de miles de inmigrantes indocumentados y a la militarizaci\u00f3n de las fronteras nacionales. Sin embargo, a pesar de estas restricciones, la migraci\u00f3n ha aumentado junto con otros procesos de globalizaci\u00f3n.<\/span><\/li>\n<\/ul>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A los fil\u00f3sofos pol\u00edticos les preocupan los efectos de estas pol\u00edticas sobre el bienestar humano. Los defensores de la globalizaci\u00f3n afirman que la liberalizaci\u00f3n econ\u00f3mica ha permitido a muchas personas de todo el mundo salir de condiciones de extrema pobreza. Los mercados abiertos, argumentan, han aumentado el empleo y la productividad en los pa\u00edses en desarrollo, elevando el nivel de vida y mejorando el bienestar de las personas que viven en ellos (Diamandis y Kotler 2012, Friedman 2012, Micklethwait y Wooldridge 2000, O&#8217;Neil 2013). Los cr\u00edticos se\u00f1alan que las pol\u00edticas neoliberales han creado la mayor brecha de la historia entre los muy ricos y los muy pobres, con una riqueza sin precedentes para los ricos y pobreza e indigencia para millones de pobres en todo el mundo (Nikiforuk 2007, Pogge 2002). Las feministas han se\u00f1alado que los bolsones de riqueza altamente concentrada en el \u201cSur global\u201d y de altos niveles de pobreza extrema en el \u201cNorte global\u201d significan que no podemos dividir el mundo n\u00edtidamente seg\u00fan las l\u00edneas Norte\/Sur o ricos\/pobres (Silvey 2014). Sin embargo, en general, sostienen que la globalizaci\u00f3n ha beneficiado a las personas m\u00e1s ricas del mundo \u2014tanto a los ciudadanos del Norte global como a la \u00e9lite de los pa\u00edses en desarrollo\u2014 sin beneficiar sustancialmente a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n mundial.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las fil\u00f3sofas feministas insisten en que la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica tambi\u00e9n debe entenderse en t\u00e9rminos de los efectos que ha tenido sobre las mujeres, que constituyen un porcentaje desproporcionado de pobres del mundo. La mayor\u00eda coincide en que estos efectos han sido principalmente negativos. Por ejemplo, Jaggar sostiene que la globalizaci\u00f3n ha prometido muchas cosas que son cruciales para las feministas: paz, prosperidad, justicia social, protecci\u00f3n del medioambiente, eliminaci\u00f3n del racismo y el etnocentrismo y, por supuesto, un mejoramiento de la condici\u00f3n de la mujer. Sin embargo, las pol\u00edticas neoliberales han provocado lo contrario de estas aspiraciones. En lugar de paz, han creado condiciones para la guerra y el aumento del militarismo; en lugar de prosperidad y justicia social, han aumentado el abismo entre ricos y pobres; en lugar de protecci\u00f3n medioambiental, han conducido a la privatizaci\u00f3n y destrucci\u00f3n de los recursos naturales de propiedad p\u00fablica; y en lugar de eliminar las barreras racistas, etnoc\u00e9ntricas y sexistas, la globalizaci\u00f3n ha sido, en \u00faltima instancia, \u201cun sistema hostil o antag\u00f3nico para las mujeres\u201d (Jaggar 2001, 301).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"1.2h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">1.2. Globalizaci\u00f3n pol\u00edtica<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Aunque la globalizaci\u00f3n pol\u00edtica y econ\u00f3mica est\u00e1n interconectadas y se refuerzan mutuamente, difieren en aspectos significativos. La globalizaci\u00f3n pol\u00edtica se refiere a los cambios en el ejercicio del poder pol\u00edtico que han resultado de una mayor participaci\u00f3n transnacional. Antes de la Segunda Guerra Mundial, el sistema pol\u00edtico internacional se entend\u00eda en t\u00e9rminos del llamado modelo westfaliano. Seg\u00fan este modelo, el poder pol\u00edtico se ejerce principalmente a trav\u00e9s de la gobernanza a nivel del Estado territorial. El sistema pol\u00edtico internacional est\u00e1 formado por Estados soberanos, que disfrutan del monopolio del poder pol\u00edtico dentro de sus propios territorios. Los tratados internacionales rigen las relaciones entre los Estados; sin embargo, estos no suelen poder intervenir leg\u00edtimamente en los asuntos internos de otras naciones. Por ello, cuando surgen problemas como hambrunas, genocidios y guerras civiles, se consideran principalmente cuestiones de seguridad de los Estados individuales, no asuntos de justicia que afecten a la comunidad mundial (Fraser 2013).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En contraste con este modelo centrado en el Estado, la globalizaci\u00f3n pol\u00edtica debe entenderse como polic\u00e9ntrica, es decir, como la participaci\u00f3n de instituciones no estatales que ejercen el poder pol\u00edtico tanto desde \u201carriba\u201d como desde \u201cabajo\u201d del Estado (So 2010). El desarrollo de instituciones supranacionales, como las Naciones Unidas, la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, la Uni\u00f3n Europea, la OTAN, la Asociaci\u00f3n de Naciones del Sudeste Asi\u00e1tico y otras, puede entenderse como una \u201cglobalizaci\u00f3n [pol\u00edtica] desde arriba\u201d. Estas instituciones crean normas internacionales que limitan la soberan\u00eda de los Estados, en algunos casos mediante mecanismos de ejecuci\u00f3n que penalizan su incumplimiento. Adem\u00e1s de exigir a los Estados que se adhieran a las normas y est\u00e1ndares acordados conjuntamente, las instituciones mundiales suelen establecer las agendas que determinan qu\u00e9 asuntos reciben atenci\u00f3n internacional. Instituciones como la ONU y la UE han intentado llamar la atenci\u00f3n sobre algunas de las injusticias que sufren las mujeres en todo el mundo, como la violencia sexual, la falta de acceso a la educaci\u00f3n y otras violaciones de los derechos humanos de las mujeres, y han propuesto desarrollar marcos globales para abordarlas. Sin embargo, muchas fil\u00f3sofas feministas sostienen que las instituciones supranacionales han tenido un \u00e9xito limitado a la hora de proteger a las personas m\u00e1s vulnerables del mundo. La mayor\u00eda de las instituciones mundiales privilegian los intereses occidentales y corporativos sobre los de las personas vulnerables y marginadas, y pocas han tenido \u00e9xito a la hora de desafiar las desigualdades estructurales que dan lugar a da\u00f1os de g\u00e9nero, como la precariedad, la discriminaci\u00f3n y la violencia.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para muchas feministas, los movimientos pol\u00edticos transnacionales que han surgido \u201cdesde abajo\u201d del Estado ofrecen una dimensi\u00f3n m\u00e1s prometedora de la globalizaci\u00f3n pol\u00edtica. La expansi\u00f3n de las comunicaciones globales ha propiciado el desarrollo de nuevas redes pol\u00edticas transnacionales, compuestas por personas, organizaciones no gubernamentales y movimientos sociales. Estas redes transnacionales, a veces denominadas \u201csociedad civil global\u201d, conectan a millones de personas de todo el mundo sobre la base de compromisos pol\u00edticos compartidos. En consecuencia, algunas fil\u00f3sofas feministas creen que la \u201cglobalizaci\u00f3n pol\u00edtica desde abajo\u201d proporciona a las mujeres y a otras personas vulnerables un medio eficaz para resistir las desigualdades creadas por la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica. Por ejemplo, algunas feministas sostienen que la globalizaci\u00f3n ha creado nuevas esferas p\u00fablicas transnacionales en las que la opini\u00f3n pol\u00edtica puede movilizarse para exigir responsabilidades democr\u00e1ticas a quienes dirigen (Fraser 2009, Gould 2009). Esta esfera p\u00fablica transnacional debe entenderse tanto en t\u00e9rminos de ubicaciones f\u00edsicas, como el hogar, la f\u00e1brica y el pueblo, as\u00ed como de espacios mediados tecnol\u00f3gicamente, posibles gracias a Internet; estos modos de comunicaci\u00f3n forman una nueva capa de espacio transnacional que permite a las personas construir redes y comunidades horizontales (Youngs 2005). Otras ven la promesa de la globalizaci\u00f3n pol\u00edtica en las redes transnacionales de solidaridad feminista, como la campa\u00f1a\u00a0 \u201clos derechos de las mujeres son derechos humanos\u201d y los grupos que luchan contra el tr\u00e1fico sexual, las cadenas globales de cuidado y la explotaci\u00f3n laboral, que permiten la resistencia feminista a las fuerzas pol\u00edticas y econ\u00f3micas dominantes (Copelon 2003, Gallegos 2017, Hochschild 2000, 2002, Kittay, 2008, 2009, Parekh 2009, Robinson 2003, Stamatopoulou 1995, Walby 2002, Weir 2005).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Dada la complejidad de la globalizaci\u00f3n, \u00bfc\u00f3mo han abordado las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas los retos sociales, pol\u00edticos y econ\u00f3micos que plantea? A continuaci\u00f3n, ofrecemos una visi\u00f3n general de varios enfoques te\u00f3ricos feministas para esta tarea.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"2h\"><\/a><b>2. <\/b><b>Enfoques te\u00f3ricos feministas sobre la globalizaci\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">\u201cAproximaciones te\u00f3ricas feministas a la globalizaci\u00f3n\u201d es un t\u00e9rmino gen\u00e9ricoque se refiere a una serie de aproximaciones te\u00f3ricas espec\u00edficas que las feministas han utilizado para articular los retos que la globalizaci\u00f3n les plantea a las mujeres, a las personas de color y a los pobres del mundo. Estas aproximaciones diversas incluyen las desarrolladas por las feministas poscoloniales, las feministas transnacionales y las feministas que respaldan una \u00e9tica del cuidado. En esta secci\u00f3n, identificamos cuatro rasgos clave que comparten estas diversas aproximaciones a la globalizaci\u00f3n y esbozamos algunas de las caracter\u00edsticas distintivas de cada orientaci\u00f3n te\u00f3rica.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"2.1h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.1. Principales caracter\u00edsticas comunes<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En primer lugar, las aproximaciones feministas a la globalizaci\u00f3n tratan de proporcionar marcos para comprender las injusticias de g\u00e9nero asociadas a la globalizaci\u00f3n. Sin embargo, en lugar de desarrollar teor\u00edas ideales de justicia global que lo abarquen todo, las fil\u00f3sofas feministas tienden a adoptar perspectivas te\u00f3ricas no ideales, las cuales se centran en cuestiones espec\u00edficas y concretas. Los primeros an\u00e1lisis feministas se centraron en cuestiones que se consideraban de especial importancia para las mujeres de todo el mundo, como la violencia dom\u00e9stica, la discriminaci\u00f3n en el lugar de trabajo y las violaciones de los derechos humanos de las mujeres. Si bien los an\u00e1lisis de estas cuestiones desde una perspectiva de g\u00e9nero han aportado valiosas ideas sobre la naturaleza distintiva de los da\u00f1os ocasionados, muchas fil\u00f3sofas feministas consideran que este enfoque es demasiado limitado, tanto en lo que respecta a las cuestiones espec\u00edficas que aborda como a su enfoque metodol\u00f3gico sobre estas cuestiones. Sostienen que incluso los problemas mundiales aparentemente neutros desde el punto de vista del g\u00e9nero tienen a menudo una dimensi\u00f3n de g\u00e9nero, como la guerra, la gobernanza mundial, la migraci\u00f3n, la deuda del Sur, la \u201cmaldici\u00f3n de los recursos\u201d y el cambio clim\u00e1tico. Adem\u00e1s, al abordar las \u201ccuestiones de mujeres\u201d globales espec\u00edficas como fen\u00f3menos independientes, los primeros an\u00e1lisis feministas no tuvieron en cuenta las injusticias de g\u00e9nero sistem\u00e1ticas y estructurales asociadas al neoliberalismo. Aunque la opresi\u00f3n de g\u00e9nero adopta diferentes formas en distintos lugares sociales, culturales y geogr\u00e1ficos, las mujeres de todas las sociedades se enfrentan a desventajas sistem\u00e1ticas, como las derivadas de la responsabilidad socialmente asignada al trabajo dom\u00e9stico (Lange 2009). Debido a estas injusticias estructurales, las mujeres de todas las nacionalidades tienden a sufrir m\u00e1s la pobreza, el exceso de trabajo, las privaciones y la marginaci\u00f3n pol\u00edtica asociadas a las pol\u00edticas neoliberales. As\u00ed, los an\u00e1lisis feministas m\u00e1s recientes de la globalizaci\u00f3n tienden a entender los resultados de la globalizaci\u00f3n no como fen\u00f3menos dispares o contingentes, sino m\u00e1s bien como el resultado de injusticias sistem\u00e1ticas y estructurales a escala mundial. De hecho, algunos sostienen que la propia estructura b\u00e1sica mundial est\u00e1 impl\u00edcitamente sesgada en contra de las mujeres (Jaggar 2009a).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La segunda caracter\u00edstica clave de las aproximaciones feministas a la globalizaci\u00f3n es su compromiso compartido con los valores feministas fundamentales, incluida la oposici\u00f3n a la subordinaci\u00f3n de la mujer. Algunas te\u00f3ricas tambi\u00e9n se basan en interpretaciones feministas de los principales ideales morales y pol\u00edticos, como la igualdad, la democracia y los derechos humanos, para desarrollar cr\u00edticas a las pol\u00edticas neoliberales. Por ejemplo, Jaggar apela a las normas democr\u00e1ticas liberales para argumentar que muchas obligaciones de la deuda del Sur no son moralmente vinculantes porque sus ciudadanas\/os estaban \u201cen gran medida desinformadas\/os y\/o sus opciones eran pr\u00e1cticamente inexistentes\u201d cuando contrajeron estas supuestas deudas (Jaggar 2002a, 433). Muchas feministas tambi\u00e9n utilizan el lenguaje de los derechos humanos para abordar los retos de la globalizaci\u00f3n. Si bien reconocen que la comprensi\u00f3n tradicional de los derechos humanos est\u00e1 impl\u00edcitamente sesgada hacia los hombres, sostienen que las rearticulaciones feministas de estas normas pueden ayudar a identificar los perjuicios de g\u00e9nero que conllevan la esclavitud sexual, el trabajo dom\u00e9stico forzado y la privaci\u00f3n sistem\u00e1tica de educaci\u00f3n, alimentaci\u00f3n y atenci\u00f3n m\u00e9dica a mujeres y ni\u00f1as como consecuencia de las graves privaciones econ\u00f3micas (Bunch 2006, Cudd 2005, Jaggar 2002a, Nussbaum 2001, Robinson 2004, Okin 1998, Reilly 2007). (V\u00e9ase la secci\u00f3n 3.3.)<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, no todas las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas est\u00e1n de acuerdo con este planteamiento. Algunas creen que se necesitan nuevos ideales feministas, como la comprensi\u00f3n relacional del poder, la responsabilidad colectiva y la dependencia mutua, para diagnosticar las injusticias de g\u00e9nero asociadas a la globalizaci\u00f3n (Hankivsky 2006, Held 2004, 2007, Kittay 2008, 2009, Miller 2006, 2011, Robinson 2006, 2010, Weir 2008a, 2008b, Young 2011). Por ejemplo, Iris Marion Young sostiene que las teor\u00edas ideales tradicionales de la justicia son inadecuadas para dar cuenta de las injustas condiciones de fondo que contribuyen al desarrollo de los talleres clandestinos en el Sur global. Sostiene que se necesita un nuevo modelo relacional de responsabilidad, que ella denomina modelo de conexi\u00f3n social, para articular las obligaciones que tienen las personas de los pa\u00edses ricos del Norte con las personas trabajadoras del Sur global. El modelo de conexi\u00f3n social sostiene que las personas son responsables de las injusticias estructurales, como las que sufren las personas que trabajan en la cadena de ensamblaje mundial, porque nuestras acciones contribuyen a los procesos institucionales que producen dichas injusticias. En concreto, los consumidores del Norte tienen la responsabilidad de organizarse colectivamente para reformar las injusticias asociadas al trabajo en talleres clandestinos (Young 2011).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La tercera caracter\u00edstica clave de las aproximaciones feministas a la globalizaci\u00f3n es el \u00e9nfasis en las metodolog\u00edas feministas. En particular, estas aproximaciones tienden a incorporar tres compromisos metodol\u00f3gicos clave. El primero es la interseccionalidad, que sostiene que los sistemas de opresi\u00f3n interact\u00faan para producir injusticias y, por lo tanto, que las injusticias de g\u00e9nero no pueden entenderse \u00fanicamente en t\u00e9rminos de sexo o g\u00e9nero. Las feministas que teorizan sobre la justicia en el \u00e1mbito dom\u00e9stico sostienen que las experiencias de opresi\u00f3n de g\u00e9nero de las mujeres est\u00e1n determinadas por otras formas de opresi\u00f3n, como las basadas en la raza, la clase, la discapacidad y la orientaci\u00f3n sexual. Las te\u00f3ricas feministas de la globalizaci\u00f3n sostienen que la opresi\u00f3n de g\u00e9nero interact\u00faa con estos sistemas de opresi\u00f3n, junto con otras formas de desventaja sistem\u00e1tica que surgen en el contexto global. Entre las categor\u00edas m\u00e1s destacadas se encuentran la nacionalidad, la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica, el estatus de ciudadan\u00eda y la posici\u00f3n socioecon\u00f3mica dentro de la econom\u00eda global (por ejemplo, como miembro de la \u00e9lite del Sur, como obrera occidental o como trabajadora en la cadena de montaje global). Dada esta amplia concepci\u00f3n de la interseccionalidad, las te\u00f3ricas feministas de la globalizaci\u00f3n insisten en que las injusticias de g\u00e9nero surgen dentro de contextos transnacionales espec\u00edficos, como las relaciones hist\u00f3ricas entre naciones y las actuales pol\u00edticas econ\u00f3micas globales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El segundo compromiso metodol\u00f3gico que comparten las aproximaciones feministas a la globalizaci\u00f3n es la sensibilidad hacia el contexto y la especificidad concreta. Las fil\u00f3sofas feministas se esfuerzan por reflejar con precisi\u00f3n los diversos intereses, experiencias y preocupaciones de las mujeres de todo el mundo, y por tomar en serio las diferencias culturales, hist\u00f3ricas y socioecon\u00f3micas. De este modo, los enfoques feministas de la globalizaci\u00f3n intentan moverse entre las condiciones locales y las presiones globales, entre las realidades hist\u00f3ricas y las experiencias contempor\u00e1neas de opresi\u00f3n y vulnerabilidad, al mismo tiempo que prestan atenci\u00f3n a las complejas interacciones entre las fuerzas sociales, econ\u00f3micas y pol\u00edticas. Esto ha llevado a algunas te\u00f3ricas feministas de la globalizaci\u00f3n a diferenciar sus puntos de vista de los de conocidas feministas, como Martha Nussbaum y Susan Okin, a las que Ackerly y Attanasi se refieren como \u201cfeministas internacionales\u201d en virtud de sus compromisos metodol\u00f3gicos. En su opini\u00f3n, Nussbaum y Okin no prestan suficiente atenci\u00f3n a las formas en las que la justicia y la injusticia est\u00e1n mediadas por las condiciones locales en sus intentos de identificar ideales morales universales. Como resultado, sus teor\u00edas tienden a privilegiar las perspectivas occidentales y socavan su propio compromiso de reflejar la experiencia vivida por las mujeres (Ackerly y Attanasi 2009).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por \u00faltimo, las te\u00f3ricas feministas de la globalizaci\u00f3n se comprometen a desarrollar cr\u00edticas autorreflexivas. En el centro de esta metodolog\u00eda est\u00e1 la voluntad de examinar cr\u00edticamente las reivindicaciones feministas, con especial atenci\u00f3n a las formas en las que los discursos feministas privilegian determinados puntos de vista. Por ejemplo, Schutte insiste en que los valores e ideas feministas ostensiblemente universales suelen encarnar los valores de las culturas dominantes. Esto ayuda a explicar por qu\u00e9 las voces de las mujeres de los pa\u00edses en desarrollo a menudo solo se toman en serio si reflejan las normas y valores de Occidente y se ajustan a las expectativas occidentales. As\u00ed, Schutte insiste en que las feministas deben comprometerse con pr\u00e1cticas metodol\u00f3gicas que descentren sus puntos de vista habituales y pongan en primer plano perspectivas que desaf\u00eden las formas de pensar aceptadas (Schutte 2002). Khader ampl\u00eda esta exhortaci\u00f3n, e insta a las feministas transnacionales a rechazar las variantes problem\u00e1ticas de los valores \u201cliberales de la Ilustraci\u00f3n\u201d que se consideran centrales para el feminismo occidental, incluyendo el individualismo, la autonom\u00eda y el eliminativismo de los roles de g\u00e9nero (Khader 2019, 3). Tales valores no solo constituyen imperialismo cultural cuando se imponen a \u201cotros\u201d culturales, como argumenta Schutte, sino que tambi\u00e9n pueden servir para justificar el militarismo, la dominaci\u00f3n pol\u00edtica, la explotaci\u00f3n econ\u00f3mica y la supremac\u00eda blanca en nombre del avance de los intereses de g\u00e9nero (Khader 2019). Ackerly sostiene que la teor\u00eda feminista puede utilizarse no solo para criticar los ideales y valores feministas, sino tambi\u00e9n para desarrollar formas m\u00e1s ricas de evaluar el trabajo realizado por las organizaciones feministas de derechos humanos. La teor\u00eda feminista puede comprometerse con el trabajo que realizan las ONG y otros grupos \u201csobre el terreno\u201d, darle forma y ser moldeada por \u00e9l (Ackerly 2009).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La lucha por desarrollar teor\u00edas feministas que incorporen estos compromisos metodol\u00f3gicos ha sido constante para las feministas. En la d\u00e9cada de 1980, Chandra Talpade Mohanty observ\u00f3 que los estudios feministas occidentales tienden a adoptar una perspectiva etnoc\u00e9ntrica, describiendo a las mujeres del llamado Tercer Mundo como unidimensionales, no ag\u00e9nticas y homog\u00e9neas. En sus palabras, citadas a menudo, estos estudios tienden a sugerir que\u00a0<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">la mujer promedio del Tercer Mundo lleva una vida esencialmente truncada basada en su g\u00e9nero femenino (l\u00e9ase: sexualmente limitada) y en su condici\u00f3n de \u201ctercermundista\u201d (l\u00e9ase: ignorante, pobre, inculta, atada a las tradiciones, dom\u00e9stica, orientada a la familia, victimizada, etc.). Esto, sugiero, contrasta con la autorrepresentaci\u00f3n (impl\u00edcita) de las mujeres occidentales como cultas, modernas, con control sobre sus propios cuerpos y sexualidades y con libertad para tomar sus propias decisiones (Mohanty 2003, 22).\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Mohanty afirma que esta perspectiva conduce a una comprensi\u00f3n simplista de lo que las feministas de los pa\u00edses occidentales pueden hacer para \u201cayudar\u201d a las mujeres de los pa\u00edses en desarrollo. Muchos de los recientes avances en la literatura feminista sobre la globalizaci\u00f3n pueden entenderse como una respuesta a este fracaso te\u00f3rico. Adem\u00e1s de reconocer las formas en las que el poder influye en la producci\u00f3n de teor\u00edas feministas, las cr\u00edticas feministas de la globalizaci\u00f3n se esfuerzan por comprender las formas en las que las mujeres occidentales comparten la responsabilidad de las injusticias de g\u00e9nero en los pa\u00edses en desarrollo y en sus pa\u00edses, y por articular sus obligaciones para eliminar estas injusticias.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"2.2h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.2. Distintos enfoques feministas<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A pesar de estos objetivos y compromisos metodol\u00f3gicos comunes, las feministas han analizado la globalizaci\u00f3n desde una serie de perspectivas te\u00f3ricas diferentes. A continuaci\u00f3n, examinamos tres enfoques destacados de la globalizaci\u00f3n, desarrollados por feministas poscoloniales y decoloniales, transnacionales y de la \u00e9tica del cuidado. Aunque no es posible trazar l\u00edmites n\u00edtidos en torno a estas perspectivas te\u00f3ricas, identificamos algunos rasgos distintivos de cada una de ellas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><a name=\"2.2.1h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.2.1. Feminismos poscoloniales y decoloniales<\/span><\/h4>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los feminismos poscoloniales y decoloniales ofrecen marcos te\u00f3ricos fundamentalmente cr\u00edticos, los cuales analizan la globalizaci\u00f3n en el contexto de la historia del colonialismo y el imperialismo occidentales. Parten de la afirmaci\u00f3n de que el colonialismo y el imperialismo occidentales han desempe\u00f1ado un papel importante en la configuraci\u00f3n del mundo contempor\u00e1neo y destacan sus efectos persistentes en las relaciones globales y las pr\u00e1cticas culturales locales. Aunque las feministas poscoloniales y decoloniales escriben desde todas partes del mundo, ponen en primer plano los puntos de vista epist\u00e9micos no euroc\u00e9ntricos y critican las asimetr\u00edas de poder Norte-Sur desde las diversas perspectivas de los miembros de las comunidades ind\u00edgenas y los pueblos del Sur global (Herr 2013, Khader 2019, McLaren 2017, Schutte 2002, 2005).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las feministas poscoloniales y decoloniales realizan varias afirmaciones importantes. En primer lugar, insisten en que es imposible entender las pr\u00e1cticas locales de los pa\u00edses en desarrollo sin reconocer las formas en las que estas pr\u00e1cticas han sido moldeadas por sus contextos econ\u00f3micos e hist\u00f3ricos, en particular su conexi\u00f3n con el colonialismo y el imperialismo occidentales. Adem\u00e1s, advierten que a menudo los intentos de explicar el sufrimiento de las mujeres de los pa\u00edses en desarrollo en t\u00e9rminos simplistas tienden a reproducir una \u201cpostura colonial\u201d hacia el Sur global. Por ejemplo, como ya hemos explicado, Chandra Mohanty ve elementos de imperialismo en los estudios feministas occidentales sobre las mujeres del Sur global. Del mismo modo, Uma Narayan critica a las feministas por adoptar involuntariamente una perspectiva euroc\u00e9ntrica. Por ejemplo, algunas feministas occidentales, como Mary Daly, critican duramente las pr\u00e1cticas culturales como el sati, la pr\u00e1ctica india de inmolaci\u00f3n de viudas, por considerarlas evidentemente incorrectas. Sin embargo, Narayan sostiene que enfocar el sati como un fen\u00f3meno aislado y local es fundamentalmente err\u00f3neo. Entender el sati en el contexto de la historia colonial proporciona un an\u00e1lisis m\u00e1s rico de esta pr\u00e1ctica, ya que adquiri\u00f3 su poder simb\u00f3lico durante el dominio brit\u00e1nico como emblema de la cultura hind\u00fa e india (Narayan 1997). Destacar el papel que ha desempe\u00f1ado el colonialismo en la configuraci\u00f3n de las pr\u00e1cticas locales permite a las feministas evitar la adopci\u00f3n de una perspectiva euroc\u00e9ntrica. Del mismo modo, las feministas poscoloniales y decoloniales insisten en que cualquier an\u00e1lisis feminista de los da\u00f1os de la globalizaci\u00f3n debe tomar en serio la historia y los efectos culturales, econ\u00f3micos y pol\u00edticos actuales del colonialismo y el imperialismo.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las feministas poscoloniales y decoloniales sostienen adem\u00e1s que, aunque las formas tradicionales de colonialismo han terminado formalmente, muchos aspectos de la globalizaci\u00f3n se entienden mejor como pr\u00e1cticas neocoloniales. Como explica Sally Scholz:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">Las corporaciones multinacionales y las empresas globales, centradas en gran medida en las naciones occidentales, aportan su propia influencia colonizadora a trav\u00e9s de los modelos empresariales, la cultura hegem\u00f3nica, la explotaci\u00f3n de los trabajadores y el desplazamiento de los oficios tradicionales. Mientras que las formas tradicionales de colonialismo implicaban que el colonizador asum\u00eda el privilegio de gobernar la colonia, este neocolonialismo gobierna indirectamente a trav\u00e9s del poder que crea y del que disfruta al llevar puestos de trabajo manufactureros a una zona o suministrar bienes de consumo a un pueblo, a menudo tambi\u00e9n bienes de consumo de inspiraci\u00f3n occidental. El colonialismo antiguo sol\u00eda matar o desplazar a los pueblos ind\u00edgenas; el nuevo estilo de colonialismo empobrece una cultura al inundar la sociedad de valores, productos o ideales occidentales (2010, 139).<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, las feministas poscoloniales y decoloniales observan que muchas de las condiciones creadas por el colonialismo \u2014desigualdad econ\u00f3mica y explotaci\u00f3n, racismo, marginaci\u00f3n cultural y dominaci\u00f3n del Sur global por el Norte global\u2014 han sido mantenidas e intensificadas por el neoliberalismo. Adem\u00e1s, argumentan, las pol\u00edticas e instituciones neoliberales favorecen sistem\u00e1ticamente a los pa\u00edses del Norte global en detrimento de las naciones del Sur. Las pol\u00edticas comerciales internacionales sirven a los intereses occidentales aunque pretendan ser pol\u00edticamente neutrales y justas. Las instituciones econ\u00f3micas mundiales tambi\u00e9n privilegian la cultura y las normas pol\u00edticas occidentales, present\u00e1ndolas como modelos para el resto del mundo, al tiempo que ignoran y marginan las reivindicaciones de los movimientos de mujeres e ind\u00edgenas del Sur global, as\u00ed como de las naciones colonizadas (Weendon 2002). Dado que apelar a los llamados conceptos, epistemolog\u00edas y valores universales, como la libertad, los derechos y la autonom\u00eda, pueden utilizarse para promover proyectos imperialistas, las feministas poscoloniales y decoloniales tratan de desarrollar posiciones normativas que critiquen las pr\u00e1cticas neoliberales y neocoloniales al mismo tiempo que rechazan los problem\u00e1ticos ideales etnoc\u00e9ntricos que a menudo se disfrazan de universales (Alcoff 2017, Khader, 2019, McLaren 2017, Pohlhaus Jr. 2017, Weir 2017).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><a name=\"2.2.2h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.2.2. \u00c9tica del cuidado<\/span><\/h4>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otra escuela prominente de respuestas te\u00f3ricas feministas a la globalizaci\u00f3n sit\u00faa el cuidado, tanto el trabajo de cuidar \u2014a la ni\u00f1ez, la ancianidad, las personas enfermas y las discapacitadas, y el mantenimiento cotidiano de los hogares\u2014 como el ideal moral del cuidado, en el centro de sus an\u00e1lisis. Las defensoras de este enfoque comienzan observando que la mayor\u00eda de los an\u00e1lisis convencionales de la globalizaci\u00f3n ignoran o deval\u00faan los cuidados. Esto es problem\u00e1tico, argumentan, al menos por tres razones: (1) el trabajo del cuidado, que realizan casi exclusivamente las mujeres, se ha visto profundamente influido por la globalizaci\u00f3n; (2) los valores y el trabajo asociados al cuidado est\u00e1n infravalorados e insuficientemente apoyados, y esto contribuye a la desigualdad de g\u00e9nero, racial y econ\u00f3mica, tanto dentro de los pa\u00edses como entre el Norte global y el Sur global; y (3) cualquier alternativa viable a la globalizaci\u00f3n neoliberal debe dar prioridad al ideal moral del cuidado. Por lo tanto, los enfoques de la globalizaci\u00f3n basados en la \u00e9tica del cuidado tienen dimensiones tanto te\u00f3ricas como pr\u00e1cticas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde el punto de vista te\u00f3rico, las feministas de la \u00e9tica del cuidado aspiran a proporcionar una cr\u00edtica sistem\u00e1tica de los supuestos neoliberales y a desarrollar ideales morales capaces de guiar formas m\u00e1s justas de globalizaci\u00f3n. En su opini\u00f3n, el neoliberalismo presupone una noci\u00f3n problem\u00e1tica del yo que postula a los individuos como atomistas, independientes e interesados, y una ontolog\u00eda social inexacta que sugiere que las relaciones humanas se forman por elecci\u00f3n y no por necesidad o dependencia. Estos supuestos llevan al neoliberalismo a priorizar el crecimiento econ\u00f3mico, la eficiencia y la obtenci\u00f3n de beneficios por encima de otros valores, como la igualdad, los derechos humanos y el cuidado. Las feministas de la \u00e9tica del cuidado rechazan estos supuestos. En su opini\u00f3n, los seres humanos son fundamentalmente relacionales e interdependientes; los individuos se definen, de hecho se constituyen, por sus relaciones de cuidado. Todas las personas experimentan largos periodos durante los cuales sus vidas dependen literalmente de los cuidados de las dem\u00e1s, y todas necesitan cierto grado de cuidados para prosperar. As\u00ed pues, la vulnerabilidad, la dependencia y la necesidad no deben entenderse como d\u00e9ficits o limitaciones, sino como cualidades humanas esenciales que requieren una respuesta pol\u00edtica adecuada.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las feministas dedicadas a la \u00e9tica del cuidado sostienen que los valores relacionales, incluido el cuidado, deber\u00edan constituir la base de formas m\u00e1s justas de globalizaci\u00f3n. En opini\u00f3n de Hankivsky, una \u00e9tica global del cuidado parte de tres supuestos: \u201c1) el cuidado se considera un aspecto fundamental de toda vida humana; 2) todos los seres humanos son interdependientes por el hecho de formar parte de relaciones continuas de cuidado; y 3) &#8216;las personas tienen derecho al cuidado porque forman parte de relaciones continuas de cuidado&#8217;\u201d (9). Dado que una \u00e9tica global del cuidado parte de una ontolog\u00eda relacional, requiere que los l\u00edderes pol\u00edticos mundiales desarrollen pol\u00edticas sociales y econ\u00f3micas dirigidas a satisfacer las necesidades humanas y reducir el sufrimiento, en lugar de ampliar los mercados y aumentar la competencia econ\u00f3mica (Hankivsky 2006). Held comparte una opini\u00f3n similar. Seg\u00fan ella, una \u00e9tica del cuidado exige que los l\u00edderes fomenten una econom\u00eda global capaz de satisfacer las necesidades humanas universales (Held 2004, 2007). Del mismo modo, Miller aboga por un \u201cdeber global de cuidar\u201d, que exige que los individuos asuman la responsabilidad de su papel en la contribuci\u00f3n a la opresi\u00f3n global, y obliga a los l\u00edderes a abogar por instituciones que encarnen el valor moral del cuidado (Miller 2006).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Concretamente, las te\u00f3ricas feministas partidarias de una \u00e9tica del cuidado destacan el papel del trabajo de cuidados en la econom\u00eda global y formulan recomendaciones para reevaluarlo. Por ejemplo, Robinson desarrolla una ontolog\u00eda moral relacional que arroja luz sobre las caracter\u00edsticas de la globalizaci\u00f3n que suelen ser invisibles: la distribuci\u00f3n global del trabajo de cuidado y los correspondientes patrones de desigualdad de g\u00e9nero y racial; la escasa provisi\u00f3n de recursos p\u00fablicos para el trabajo de cuidado tanto en los pa\u00edses desarrollados como en los pa\u00edses en desarrollo; y las formas en las que el trabajo de cuidado no remunerado o mal pagado sostiene los ciclos de explotaci\u00f3n y desigualdad a escala global (Robinson 2006a, 2006b). Del mismo modo, Held aboga por un mayor apoyo estatal a las diversas formas de trabajo asistencial y por pol\u00edticas dise\u00f1adas para satisfacer las necesidades de las personas de maneras cuidadosas (Held 2004, 2007).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h4><a name=\"2.2.3h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.2.3. Feminismo transnacional<\/span><\/h4>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su sentido m\u00e1s amplio, el feminismo transnacional sostiene que la globalizaci\u00f3n ha creado las condiciones para la solidaridad feminista m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales. Por un lado, la globalizaci\u00f3n ha permitido procesos transnacionales que generan injusticias para las mujeres en m\u00faltiples \u00e1reas geogr\u00e1ficas, como la cadena de ensamblaje global (de la que hablamos m\u00e1s adelante). Por otro lado, las tecnolog\u00edas asociadas a la globalizaci\u00f3n han creado nuevos espacios pol\u00edticos que permiten la resistencia pol\u00edtica feminista. As\u00ed, las feministas transnacionales incorporan las ideas cr\u00edticas de las feministas poscoloniales, del Tercer Mundo y de la \u00e9tica del cuidado en una visi\u00f3n positiva de la solidaridad feminista transnacional.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El feminismo transnacional se contrapone a veces al feminismo global o internacional, una teor\u00eda de la segunda ola que pone \u00e9nfasis en la solidaridad entre las mujeres m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales basada en su experiencia com\u00fan de opresi\u00f3n patriarcal. Sin embargo, el feminismo transnacional difiere del feminismo global en por lo menos tres aspectos significativos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En primer lugar, el feminismo transnacional es sensible a las diferencias entre las mujeres. Las feministas globales sostienen que el patriarcado es universal; las mujeres de todo el mundo tienen una experiencia com\u00fan de opresi\u00f3n de g\u00e9nero. Promueven el reconocimiento de una \u201chermandad global\u201d basada en estas experiencias compartidas, que trasciende las diferencias de raza, clase, sexualidad y fronteras nacionales. Se cree que esta solidaridad permite crear un frente unificado contra el patriarcado global. Las feministas transnacionales tambi\u00e9n abogan por la solidaridad m\u00e1s all\u00e1 de las fronteras nacionales. Sin embargo, su enfoque subraya los compromisos metodol\u00f3gicos mencionados anteriormente, en concreto la interseccionalidad, la sensibilidad a la especificidad concreta y la autorreflexividad. Las feministas transnacionales se cuidan de se\u00f1alar que, si bien los procesos de globalizaci\u00f3n afectan a todo el mundo, lo hacen de forma muy distinta seg\u00fan la ubicaci\u00f3n geogr\u00e1fica y social de cada mujer. Tambi\u00e9n se apresuran a reconocer que muchos aspectos de la globalizaci\u00f3n pueden beneficiar a algunas mujeres y perjudicar indebidamente a muchas otras.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En segundo lugar, la solidaridad feminista transnacional es pol\u00edtica por naturaleza. Mientras que las feministas globales abogan por una forma de solidaridad social definida sobre la base de caracter\u00edsticas compartidas por todas las mujeres, como una identidad de g\u00e9nero com\u00fan o la experiencia de la opresi\u00f3n patriarcal, la solidaridad feminista transnacional se basa en los compromisos pol\u00edticos de las personas, como el compromiso de desafiar la injusticia o la opresi\u00f3n. Dado que la solidaridad feminista transnacional se basa en compromisos pol\u00edticos compartidos m\u00e1s que en una identidad com\u00fan o en un conjunto uniforme de experiencias, las personas con ventajas, incluidas las que se han beneficiado de la injusticia, pueden solidarizarse con las que han experimentado directamente la injusticia o la opresi\u00f3n (Ferguson 2009, Scholz 2008). El \u00e9nfasis en los compromisos pol\u00edticos compartidos tambi\u00e9n les permite a las feministas resistir las condiciones opresivas que se manifiestan de manera diferente en diferentes zonas geogr\u00e1ficas pero que, sin embargo, prevalecen en muchos pa\u00edses, como la violencia racializada contra las mujeres (Khader 2019, 44-48).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En tercer lugar, las feministas transnacionales se centran en procesos globalizadores espec\u00edficos, como el crecimiento de la manufactura <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">offshore<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, m\u00e1s que en un patriarcado global teorizado, y a menudo adoptan colectivos feministas transnacionales existentes como modelo para sus planteamientos te\u00f3ricos sobre la solidaridad. Por ejemplo, Ann Ferguson sostiene que las redes antiglobalizaci\u00f3n, como las cooperativas de propiedad de trabajadores, los sindicatos, las organizaciones de comercio justo y los movimientos de reforma agraria, est\u00e1n creando las condiciones para los movimientos de coalici\u00f3n de mujeres Norte-Sur basados en compromisos pol\u00edticos no esencialistas con la justicia de g\u00e9nero global (Ferguson, 2009; v\u00e9anse tambi\u00e9n Kang 2008, Khader 2019, Mendoza, 2002, Vargas, 2003).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"3h\"><\/a><b>3. Temas<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Adem\u00e1s de analizar las dimensiones generizadas de la globalizaci\u00f3n, las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas discuten temas espec\u00edficos que han sido moldeadas por ella. A continuaci\u00f3n analizamos cuatro ejemplos representativos. En primer lugar, trataremos dos temas relacionados con la globalizaci\u00f3n econ\u00f3mica (la justicia econ\u00f3mica y la migraci\u00f3n) y, a continuaci\u00f3n, dos temas relacionados con la globalizaci\u00f3n pol\u00edtica (los derechos humanos y la gobernanza mundial).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"3.1h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">3.1. Justicia econ\u00f3mica<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Se argumenta ampliamente que las pol\u00edticas neoliberales han creado desigualdades econ\u00f3micas dram\u00e1ticas, tanto entre el Norte global y el Sur global como dentro de los pa\u00edses de ambos hemisferios. Una de las tareas de las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas ha sido la de identificar las formas en las que estas pol\u00edticas refuerzan desigualdades espec\u00edficas basadas en el g\u00e9nero, la clase, la raza y la nacionalidad. En particular, las feministas han destacado las consecuencias dispares y a menudo desproporcionadamente gravosas de las pol\u00edticas neoliberales para grupos espec\u00edficos de mujeres. Otra tarea conexa ha consistido en identificar las formas en las que las pr\u00e1cticas e ideolog\u00edas de g\u00e9nero configuran los procesos de globalizaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las pol\u00edticas de libre comercio ocupan un lugar destacado en estas cr\u00edticas feministas. La liberalizaci\u00f3n del comercio ha ocasionado el traslado a gran escala de puestos de trabajo, que antes eran bien remunerados en el sector manufacturero del Norte global, a zonas de procesamiento de exportaciones o de libre comercio en el Sur global, con salarios bajos. En el Norte global, la presi\u00f3n ejercida sobre las empresas para \u201cexternalizar\u201d puestos de trabajo a pa\u00edses donde la mano de obra es m\u00e1s barata y las condiciones laborales est\u00e1n menos reguladas, ha provocado que muchas de las personas que antes trabajaban bien remuneradas en f\u00e1bricas ahora no puedan ganarse la vida. Estos empleos han sido sustituidos en gran medida por trabajos eventuales y a tiempo parcial en el sector servicios, que suelen estar mal pagados y carecer de prestaciones de salud y jubilaci\u00f3n. La correspondiente reducci\u00f3n de los salarios reales ha tenido un efecto desproporcionado en las mujeres, y especialmente en las mujeres de color, que ocupan una mayor proporci\u00f3n de empleos en el sector servicios (Jaggar 2001, 2002a).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En el Sur global, las plantas de fabricaci\u00f3n y ensamblaje de propiedad extranjera han proliferado en las zonas de libre comercio, formando lo que a menudo se denomina la \u201ccadena de ensamblaje global\u201d. Hist\u00f3ricamente, la expansi\u00f3n industrial dominada por los extranjeros ha significado m\u00e1s puestos de trabajo para los hombres; sin embargo, son principalmente las mujeres las que componen el nuevo \u201cproletariado industrial internacional\u201d que trabaja en la cadena de ensamblaje global. Los estereotipos raciales y de g\u00e9nero han desempe\u00f1ado un papel importante en el establecimiento de esta divisi\u00f3n del trabajo en funci\u00f3n del g\u00e9nero. En particular, los empresarios tienden a percibir a las mujeres, sobre todo a las asi\u00e1ticas, como \u201cmanejables, trabajadoras, diestras \u2014y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sexys<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">\u2014\u201d (Jaggar 2001, 305). Los gobiernos se han apresurado a capitalizar estas percepciones en sus esfuerzos por captar inversi\u00f3n extranjera.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los impulsores de la globalizaci\u00f3n sostienen que la expansi\u00f3n de la exportaci\u00f3n ha tenido consecuencias positivas para las mujeres, ya que ha dado trabajo a miles de mujeres que de otro modo estar\u00edan desempleadas y les ha ofrecido nuevas formas de agencia. Sin embargo, las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas sostienen que los puestos de trabajo en la cadena de ensamblaje global tienden a ser dif\u00edciles, inseguros y peligrosos: las condiciones laborales son malas, los horarios largos, los salarios bajos y el acoso sexual est\u00e1 muy extendido (Young 2007, 164-67). As\u00ed pues, los resultados para las mujeres son, en el mejor de los casos, contradictorios. Como sostiene Jaggar, aunque el aumento del poder econ\u00f3mico de las mujeres puede proporcionarles cierta libertad en el seno de sus familias, tambi\u00e9n son \u201csuperexplotadas por empresas extranjeras con la connivencia de sus propios gobiernos. Como empleadas, a menudo experimentan un tipo de control laboral que es casi feudal en su exigencia de sumisi\u00f3n y dependencia\u201d (Jaggar 2001, 306).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las pol\u00edticas de liberalizaci\u00f3n del comercio tambi\u00e9n han permitido a los pa\u00edses ricos del Norte vender productos agr\u00edcolas fuertemente subvencionados en los mercados del Sur, lo que ha provocado el declive de la agricultura a peque\u00f1a escala y de subsistencia. Muchas de las agricultoras expulsadas de sus tierras han buscado empleo en zonas de procesamiento para la exportaci\u00f3n o como trabajadoras estacionales, con salarios m\u00e1s bajos que los de sus hom\u00f3logos masculinos. Otras han encontrado trabajos mal pagados y a menudo peligrosos en la econom\u00eda informal (Jaggar 2001, 2002a).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">A las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas tambi\u00e9n les preocupan los efectos generizados de las pol\u00edticas de ajuste estructural (PAE), que muchos pa\u00edses pobres se han visto obligados a implementar como condici\u00f3n para obtener pr\u00e9stamos o reprogramar sus deudas existentes. Las reducciones resultantes en los servicios de salud, educaci\u00f3n y atenci\u00f3n infantil financiados con fondos p\u00fablicos, socavan la salud y el bienestar de todas las personas a las que afectan. Sin embargo, las cargas de las PAE recaen desproporcionadamente sobre las mujeres. Los recortes en los servicios de salud p\u00fablica han contribuido al aumento de la mortalidad materna. La introducci\u00f3n de pagos escolares ha hecho que la educaci\u00f3n no est\u00e9 al alcance de la ni\u00f1ez m\u00e1s pobres, especialmente de las ni\u00f1as, lo que ha provocado un aumento de las tasas de abandono escolar de las ni\u00f1as en muchos pa\u00edses del Sur (Kittay 2008). Los recortes en otros servicios sociales financiados con fondos p\u00fablicos tambi\u00e9n perjudican de manera desproporcionada a las mujeres, cuyas responsabilidades como cuidadoras las hacen m\u00e1s dependientes de estos programas. Dado que los programas de austeridad disminuyen el apoyo p\u00fablico a las mujeres y aumentan su carga de trabajo, este tipo de programas las exponen a un mayor riesgo de padecer algunos trastornos de salud mental (Gosselin 2014).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, las PAE han contribuido a aumentar la pobreza y el desempleo en los pa\u00edses en desarrollo, imponiendo cargas adicionales a las mujeres tanto en el hogar como en la esfera p\u00fablica. En tiempos de dificultades econ\u00f3micas, los hombres tienden a mantener sus gastos, mientras que las mujeres deben llegar a fin de mes con menos recursos. En consecuencia, las mujeres han tenido que desarrollar estrategias de supervivencia para sus familias, asumiendo a menudo las labores de cuidado que ya no proporciona el Estado. Las mujeres tambi\u00e9n se enfrentan a una mayor presi\u00f3n para obtener ingresos fuera del hogar. Algunas mujeres que no han podido encontrar un empleo adecuado en sus propios pa\u00edses han recurrido a la migraci\u00f3n laboral, de la que hablaremos m\u00e1s adelante. El trabajo sexual, incluida la prostituci\u00f3n infantil, tambi\u00e9n ha aumentado en estas condiciones (Schutte 2002).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Brock sostiene que la reforma del r\u00e9gimen tributario internacional es una cuesti\u00f3n de justicia global de g\u00e9nero. En su opini\u00f3n, la justicia global de g\u00e9nero solo surge cuando todas las personas pueden satisfacer sus necesidades b\u00e1sicas, gozan de igual protecci\u00f3n de las libertades b\u00e1sicas y disfrutan de condiciones justas de cooperaci\u00f3n en los esfuerzos colectivos. Dado que las instituciones sociales y pol\u00edticas debidamente financiadas son una condici\u00f3n previa de la justicia de g\u00e9nero, para alcanzarla se necesita un sistema justo de tributaci\u00f3n internacional y pr\u00e1cticas contables justas. Aunque la afirmaci\u00f3n de que la tributaci\u00f3n internacional es un requisito de la justicia global de g\u00e9nero pueda parecer extra\u00f1a en un principio, Brock sostiene que es necesario un r\u00e9gimen fiscal internacional justo para evitar los perjuicios que sufren las mujeres del Sur global cuando los servicios p\u00fablicos est\u00e1n infrafinanciados. En su opini\u00f3n, todas las empresas deben pagar los impuestos que les corresponden para que los pa\u00edses puedan financiar la educaci\u00f3n, el desarrollo de infraestructuras y programas que promuevan la igualdad de g\u00e9nero. Deben eliminarse los para\u00edsos fiscales que permiten a las empresas eludir el pago de sus impuestos, hasta el punto de que por cada d\u00f3lar de ayuda que llega a un pa\u00eds se evaden entre seis y siete d\u00f3lares de impuestos de empresas. Sin estas reformas, debemos concluir que la estructura institucional b\u00e1sica de la econom\u00eda mundial sigue siendo injusta y perjudicial para las mujeres (Brock 2014).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"3.2h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">3.2. Migraci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La migraci\u00f3n se ha acelerado junto con la globalizaci\u00f3n de la econom\u00eda y las mujeres constituyen una proporci\u00f3n m\u00e1s elevada de migrantes, especialmente migrantes por razones laborales, y refugiadas. Las respuestas filos\u00f3ficas feministas a la feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n se dividen en tres l\u00edneas generales de argumentaci\u00f3n. Los primeros trabajos en este \u00e1mbito destacan las formas en las que el g\u00e9nero, la raza, la clase, la cultura y el estatus migratorio se entrecruzan para producir cargas desproporcionadas para las mujeres inmigrantes. Otros trabajos analizan la feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n laboral, centr\u00e1ndose en las trabajadoras dom\u00e9sticas. Por \u00faltimo, las contribuciones m\u00e1s recientes exploran la relaci\u00f3n entre la migraci\u00f3n transnacional y diversas formas de opresi\u00f3n estructural.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los primeros trabajos de fil\u00f3sofas feministas suelen argumentar que en sociedades sexistas, racistas y divididas en clases, como Estados Unidos, las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n formalmente neutras en cuanto al g\u00e9nero suelen operar en detrimento de las mujeres inmigrantes (Narayan 1995, Wilcox 2005). Por ejemplo, Uma Narayan sostiene que la legislaci\u00f3n de inmigraci\u00f3n estadounidense, como la Enmienda contra el Fraude Matrimonial en la Inmigraci\u00f3n (IMFA), acent\u00faa la vulnerabilidad de las mujeres inmigrantes a la violencia dom\u00e9stica. Antes de que se aprobara la IMFA, cuando un ciudadano o residente legal permanente se casaba con un extranjero y solicitaba la residencia permanente para su c\u00f3nyuge, la residencia legal se conced\u00eda con bastante rapidez. La IMFA cambi\u00f3 este proceso, pues a\u00f1adi\u00f3 un periodo de dos a\u00f1os de \u201cresidencia condicional\u201d, durante el cual la pareja debe permanecer casada, y exige que ambos c\u00f3nyuges soliciten el cambio al estatus de residencia permanente al final de este periodo de espera. Narayan sostiene que la IMFA aumenta las ya de por s\u00ed considerables barreras que impiden a las mujeres inmigrantes escapar de los matrimonios abusivos, porque condicionan la condici\u00f3n de inmigrante al matrimonio. Esto es especialmente problem\u00e1tico porque las mujeres inmigrantes suelen ser \u201cecon\u00f3mica, psicol\u00f3gica y ling\u00fc\u00edsticamente dependientes de sus c\u00f3nyuges\u201d (Narayan 1995, 106).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Enfoques m\u00e1s recientes sobre la feminizaci\u00f3n de la migraci\u00f3n global se centran en lo que Arlie Hochschild denomina \u201ccadenas globales de cuidado\u201d (Hochschild 2000, 2002). Estas cadenas, que vinculan a mujeres de todo el mundo, se establecen a trav\u00e9s del intercambio transnacional de servicios dom\u00e9sticos. Las cadenas globales de cuidado suelen comenzar cuando mujeres relativamente acomodadas del Norte u occidentales se incorporan a la mano de obra remunerada y contratan a otras mujeres, normalmente m\u00e1s pobres de pa\u00edses en desarrollo, para que cuiden de su prole y otras personas dependientes. A menudo, las trabajadoras migrantes deben dejar a sus propios hijos e hijas en sus pa\u00edses de origen para que los cuiden trabajadoras a\u00fan m\u00e1s pobres o familiares que ya tienen responsabilidades de cuidado o que realizan un trabajo remunerado. Son muchos los factores que han contribuido a la producci\u00f3n de cadenas globales de cuidado. En los pa\u00edses ricos, la incorporaci\u00f3n de la mujer al trabajo remunerado, sin el correspondiente aumento de las prestaciones p\u00fablicas para el cuidado de infantil o la redistribuci\u00f3n de las responsabilidades de cuidado entre los g\u00e9neros, ha creado una gran demanda de trabajo dom\u00e9stico remunerado. En los pa\u00edses pobres, la oferta de trabajo dom\u00e9stico se ha visto estimulada por la escasez de empleos bien remunerados y, en muchos casos, por la creciente dependencia de las remesas. Los recortes en los servicios p\u00fablicos en los pa\u00edses del Sur tambi\u00e9n han animado a las mujeres a emigrar como medio para obtener los ingresos que necesitan para pagar servicios privados para sus hijos e hijas, como la atenci\u00f3n de salud y la educaci\u00f3n (Kittay, 2008, 2009).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las cadenas mundiales de cuidado plantean cuestiones dif\u00edciles para las feministas, adem\u00e1s de las que suscitan las injusticias de fondo que contribuyen a generarlas. En particular, algunas mujeres del Norte solo pueden aprovechar las mayores oportunidades en la fuerza de trabajo remunerada porque las mujeres del Sur asumen el trabajo dom\u00e9stico que les asigna la sociedad, dejando a sus propias familias al cuidado de otras personas. Las cadenas globales de cuidado tambi\u00e9n contribuyen a un proceso neocolonial m\u00e1s amplio \u2014el \u201cdrenaje global del cuidado\u201d\u2014, en el que los cuidados se extraen sistem\u00e1ticamente de las personas de los pa\u00edses pobres y se transfieren a personas de las naciones ricas (Hochschild 2002).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los an\u00e1lisis feministas de las cadenas de cuidado suelen argumentar que las teor\u00edas tradicionales de la justicia tienen dificultades para articular la naturaleza precisa de los da\u00f1os o injusticias que entra\u00f1an estos fen\u00f3menos. La mayor\u00eda de las teor\u00edas sobre la justicia global se centran en las distribuciones injustas de beneficios y cargas entre las naciones; sin embargo, no queda claro que el cuidado deba entenderse como un bien distributivo. Otras caracter\u00edsticas de las cadenas de cuidado tambi\u00e9n se resisten a la evaluaci\u00f3n \u00e9tica tradicional. No se coacciona abiertamente a las cuidadoras para que emigren, y cada una de las partes de la cadena global de cuidado parece beneficiarse de su participaci\u00f3n: las mujeres que emplean a cuidadoras migrantes pueden buscar oportunidades en la esfera p\u00fablica; las cuidadoras migrantes pueden enviar dinero a casa; y su prole y las naciones de origen se benefician econ\u00f3micamente de estas remesas. Las cuidadoras inmigrantes son claramente vulnerables a la explotaci\u00f3n y a los abusos en el lugar de trabajo, y tanto ellas como sus hijas e hijos sufren por sus largas ausencias. Sin embargo, podr\u00eda argumentarse que cada uno de estos perjuicios se ve contrarrestado por importantes beneficios (Kittay, 2008, 2009).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Algunas feministas sostienen que una \u00e9tica feminista del cuidado se adecua mejor para teorizar acerca de las cadenas mundiales de cuidado. En particular, la \u00e9tica del cuidado enfatiza varias caracter\u00edsticas normativas y pr\u00e1cticas clave que las teor\u00edas tradicionales tienden a pasar por alto: la especificidad concreta; el reconocimiento de la dependencia y la vulnerabilidad humanas; y una comprensi\u00f3n relacional del yo (Kittay, 2008). La \u00e9tica del cuidado se centra en el significado \u00e9tico de las relaciones que se forman a trav\u00e9s de la dependencia, como las que existen entre las personas que proveen cuidados y las personas a su cargo. Kittay sostiene que las relaciones \u00edntimas entre personas concretas, en las que el cuidado y el afecto son la norma, desempe\u00f1an un papel vital en la formaci\u00f3n y el mantenimiento de la autoidentidad de las personas. Cuando estas relaciones se interrumpen, las personas sufren da\u00f1os en su sentido de s\u00ed mismas y en su autoestima. De ello se deduce que el da\u00f1o que suponen las cadenas mundiales de cuidado radica en su amenaza a las relaciones b\u00e1sicas que son constitutivas de la autoidentidad.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para proteger a las personas dependientes y a las que las cuidan de los da\u00f1os que se derivan de la fractura de las relaciones, Kittay cree que el derecho a dar y recibir cuidados debe reconocerse como un derecho humano b\u00e1sico. Weir coincide en que el desmantelamiento de las cadenas globales de cuidado exige reconocer el cuidado como \u201cun bien intr\u00ednseco, una fuente de identidad y significado, que debe ser reconocido como un derecho humano\u201d (Weir 2005, 313). Sin embargo, ambas sugieren tambi\u00e9n que el reconocimiento de un derecho al cuidado correctamente formulado no eliminar\u00eda por s\u00ed solo las cadenas globales de cuidado. Las cadenas de cuidado persistir\u00e1n hasta que el cuidado, ya sea prestado por profesionales o dentro de redes familiares, sea reconocido socialmente y apoyado econ\u00f3micamente. Las responsabilidades del cuidado tambi\u00e9n deber\u00edan distribuirse de forma m\u00e1s justa entre los g\u00e9neros y el trabajo remunerado deber\u00eda organizarse reconociendo que todos los trabajadores \u2014hombres y mujeres, ricos y pobres\u2014 son responsables de proporcionar cuidados. Desbloquear las cadenas de cuidado tambi\u00e9n requerir\u00e1 mitigar las injustas condiciones de fondo que obligan a las mujeres a elegir entre proporcionar apoyo financiero a sus familias y estar con ellas y proporcionarles cuidados cara a cara. Para empezar, las pol\u00edticas de inmigraci\u00f3n deben incluir disposiciones espec\u00edficas que faciliten a las cuidadoras traer a sus hijos e hijas o volver a casa de forma regular. En \u00faltima instancia, sin embargo, eliminar las cadenas de cuidado exigir\u00e1 reestructurar la econom\u00eda mundial para que nadie se vea obligado a abandonar su pa\u00eds de origen para encontrar condiciones de trabajo y de vida decentes.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por \u00faltimo, muchos an\u00e1lisis filos\u00f3ficos feministas recientes sobre la migraci\u00f3n exploran la relaci\u00f3n entre la migraci\u00f3n transnacional y diversas formas de injusticia estructural, como la opresi\u00f3n de g\u00e9nero, el racismo y la supremac\u00eda blanca, la desigualdad econ\u00f3mica global, la militarizaci\u00f3n y los legados del colonialismo. Por ejemplo, Wilcox sostiene que las injusticias transnacionales generan fuertes reivindicaciones morales de admisi\u00f3n para ciertos grupos de futuros emigrantes. Presenta dos argumentos a favor de esta afirmaci\u00f3n. El primero sostiene que el principio de responsabilidad pol\u00edtica colectiva obliga a los Estados a conceder prioridad de admisi\u00f3n a los posibles emigrantes que se hayan visto gravemente perjudicados por sus pol\u00edticas, incluidas las pol\u00edticas econ\u00f3micas que perjudican de forma desproporcionada a las mujeres y a los trabajadores marginados de los pa\u00edses menos pr\u00f3speros (Wilcox 2007). Su segundo argumento sostiene que un compromiso con el igualitarismo relacional implica rechazar las restricciones a la inmigraci\u00f3n que contribuyen a las relaciones estructurales transnacionales opresivas. En el contexto de las cadenas generizadas y racializadas de suministro global, esto incluye aquellas restricciones a la migraci\u00f3n laboral que aumentan la vulnerabilidad de los trabajadores frente a la explotaci\u00f3n, la dominaci\u00f3n, la violencia y la marginaci\u00f3n (Wilcox 2012).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Otras feministas se centran en la relaci\u00f3n entre la injusticia estructural y la determinaci\u00f3n de la condici\u00f3n de refugiado. En particular, sostienen que las definiciones jur\u00eddicas de la condici\u00f3n de refugiado no prestan suficiente atenci\u00f3n a las injusticias de g\u00e9nero, lo que conduce a la exclusi\u00f3n injusta de migrantes vulnerables que tienen fuertes derechos morales al asilo. Por ejemplo, Parekh sostiene que a pesar de los avances feministas en la ampliaci\u00f3n de las convenciones internacionales sobre refugiados para reconocer la persecuci\u00f3n relacionada con el g\u00e9nero, muchos Estados siguen considerando algunas formas de injusticia de g\u00e9nero como demasiado apol\u00edticas o insignificantes para justificar el asilo (Parekh 2012). Tener en cuenta las formas en las que las injusticias estructurales modulan y ampl\u00edan los da\u00f1os basados en el g\u00e9nero puede conducir a conceptualizaciones m\u00e1s inclusivas \u2014y mejor justificadas\u2014 de la persecuci\u00f3n por motivos de g\u00e9nero. Del mismo modo, Meyers argumenta que una comprensi\u00f3n adecuada de la naturaleza coercitiva de la pobreza severa apoya la ampliaci\u00f3n de la definici\u00f3n convencional de la condici\u00f3n de refugiado para incluir a los refugiados econ\u00f3micos, muchos de los cuales son mujeres (Meyers 2014). Utilizando el trabajo de Iris Marion Young, Parekh sostiene adem\u00e1s que se debe entender los da\u00f1os a quienes huyen, las personas refugiadas, como formas de injusticia estructural, que fundamentan obligaciones morales m\u00e1s fuertes para ayudar a estas personas, tanto a las que permanecen en el Sur global como a las que buscan ser admitidas en los Estados occidentales (Parekh 2017, 2020).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las feministas tambi\u00e9n advierten que los reg\u00edmenes migratorios tienden a reforzar las formas de dominaci\u00f3n existentes e incluso a crear nuevos tipos de opresi\u00f3n. M\u00e1s concretamente, sostienen que los discursos, las pol\u00edticas y las pr\u00e1cticas de migraci\u00f3n, refugio y ciudadan\u00eda a menudo se basan en estereotipos perniciosos y tropos etnonacionalistas para construir sujetos generizados y racializados que, a su vez, se movilizan para justificar la dominaci\u00f3n, la exclusi\u00f3n y la marginaci\u00f3n de las personas a las que se cree que representan. Por ejemplo, Cisneros argumenta que los recientes debates pol\u00edticos estadounidenses sobre los llamados \u201cbeb\u00e9s ancla\u201d se basan en concepciones sexistas y nacionalistas de las mujeres como reproductoras de la naci\u00f3n \u00e9tnica, junto con la noci\u00f3n racista del \u201cextranjero ilegal\u201d, para retratar a las mujeres inmigrantes, en particular a las indocumentadas, como una amenaza existencial para la naci\u00f3n (supremacista blanca) (Cisneros 2013). Este personaje ficticio se utiliza entonces para justificar las pol\u00edticas coercitivas de inmigraci\u00f3n y ciudadan\u00eda dise\u00f1adas para excluir a las mujeres inmigrantes de color y prohibir la ciudadan\u00eda incluso a las hijas e hijos nacidos en Estados Unidos de inmigrantes no autorizados. De forma similar, Reed-Sandoval argumenta que el r\u00e9gimen de inmigraci\u00f3n estadounidense, que ella considera un \u201cproyecto hist\u00f3rico-social racial que sirvi\u00f3 para reorganizar y redistribuir los recursos mediante la calificaci\u00f3n de ciertos cuerpos como \u2018ilegales\u2019 en Estados Unidos\u201d, ha generado una identidad social singular, que ella denomina \u201cser socialmente indocumentado\u201d (Reed-Sandoval 2020, 86). Ser socialmente indocumentado se distingue de ser legalmente indocumentado en que no implica necesariamente una falta de autorizaci\u00f3n legal, sino m\u00e1s bien la pertenencia al grupo social de personas que est\u00e1n sujetas a un conjunto com\u00fan de restricciones injustas, autolegitimadoras, \u201cilegalizadoras\u201d, relacionadas con la inmigraci\u00f3n, incluyendo la elaboraci\u00f3n de perfiles raciales y el acoso policial, los estereotipos ofensivos y las pr\u00e1cticas laborales explotadoras y degradantes, sobre la base de ser percibido como indocumentado, independientemente de su estatus migratorio. Por \u00faltimo, Oliver sostiene que las llamadas respuestas humanitarias a la crisis contempor\u00e1nea de refugiados se rigen por una l\u00f3gica de autojustificaci\u00f3n similar, que ella denomina humanitarismo carcelario (Oliver 2017a, 2017b). Seg\u00fan esta l\u00f3gica, las personas refugiadas pueden ser clasificadas justificadamente en grupos en funci\u00f3n de su riesgo percibido para las sociedades de acogida, obligadas a demostrar el trauma que constituye su caso de asilo, confinadas en centros de detenci\u00f3n y campos de refugiados indefinidamente, sometidas a la violencia y privadas de los derechos humanos b\u00e1sicos y, en muchos casos, tratadas como amenazas terroristas o prisioneras de guerra. Combinado con la pol\u00edtica de rescate, que representa a los refugiados como v\u00edctimas indefensas a las que hay que rescatar y salvar, el humanitarismo carcelario \u201cconvierte a los refugiados simult\u00e1neamente en criminales y en casos de caridad, lo que, a su vez, se convierte en la preocupante justificaci\u00f3n para encerrarlos o recluirlos en condiciones cada vez m\u00e1s peligrosas, plagadas de enfermedades y sumamente inadecuadas\u201d (Oliver 2017b, 185).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"3.3h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">3.3. Derechos humanos<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El t\u00e9rmino \u201cderechos humanos\u201d se refiere simult\u00e1neamente a varios temas: un lenguaje moral; un conjunto de normas y leyes, tanto nacionales como internacionales; y un marco para analizar y responder a los diversos da\u00f1os graves que experimentan hombres y mujeres en todo el mundo. Las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas sostienen que la globalizaci\u00f3n ha tenido efectos contradictorios en la medida en la que las mujeres experimentan violaciones de los derechos humanos.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Muchas fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas han sostenido que la globalizaci\u00f3n ha contribuido a las violaciones de los derechos humanos de las mujeres. Lo m\u00e1s evidente es que las pol\u00edticas neoliberales han conducido a la vulneraci\u00f3n de derechos sociales y econ\u00f3micos espec\u00edficos, como el derecho \u201ca un nivel de vida adecuado que asegure su salud y bienestar\u201d y el derecho \u201ca la seguridad en caso de desempleo, enfermedad, invalidez, viudez y vejez\u201d (Declaraci\u00f3n Universal de Derechos Humanos, art\u00edculo 25). Adem\u00e1s, al disminuir la seguridad econ\u00f3mica de las mujeres, las pol\u00edticas neoliberales han exacerbado las formas existentes de discriminaci\u00f3n y violencia de g\u00e9nero y han hecho que las mujeres y las ni\u00f1as se vuelvan m\u00e1s vulnerables a una amplia variedad de violaciones adicionales de los derechos humanos. Tres ejemplos destacan en la literatura. En primer lugar, la inseguridad econ\u00f3mica y el aumento concomitante de la pobreza asociados a la globalizaci\u00f3n han hecho que las ni\u00f1as sean m\u00e1s vulnerables a la explotaci\u00f3n sexual. En concreto, es m\u00e1s probable que las ni\u00f1as sean vendidas como novias infantiles o empujadas a la prostituci\u00f3n o a la esclavitud sexual para poder mantener a sus familias (Okin 1998, 45). En segundo lugar, cuando los recursos son escasos, las mujeres y las ni\u00f1as tienen menos probabilidades de recibir alimentos que los ni\u00f1os y los hombres, as\u00ed como de asistir a la escuela. Por \u00faltimo, Shiva sostiene que la globalizaci\u00f3n neoliberal ha vuelto a las mujeres m\u00e1s vulnerables a la violencia sexual. Ella destaca el extraordinario incremento de las violaciones en India: 800 por ciento desde la d\u00e9cada de 1970 y un 250 por ciento adicional desde que se liberaliz\u00f3 la econom\u00eda (Morgan 2013). Aunque las razones de este aumento son complejas, Shiva cree que est\u00e1n relacionadas con varios aspectos de la globalizaci\u00f3n: las pol\u00edticas de ajuste estructural, que eliminaron importantes sectores de la actividad econ\u00f3mica de las mujeres; la destrucci\u00f3n del entorno natural, que desplaz\u00f3 a muchas mujeres; y la exclusi\u00f3n de las mujeres de la toma de decisiones econ\u00f3micas y pol\u00edticas.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Desde un punto de vista m\u00e1s positivo, algunas fil\u00f3sofas feministas sostienen que la globalizaci\u00f3n ha permitido a las mujeres reivindicar sus derechos humanos al crear \u201cnuevos espacios, instituciones y ret\u00f3rica en los que la noci\u00f3n de derechos humanos universales es un poderoso principio de justificaci\u00f3n\u201d (Walby 2002, 534). Hay quienes atribuyen a la globalizaci\u00f3n el surgimiento de nuevas organizaciones no gubernamentales internacionales y movimientos sociales feministas que han reforzado el movimiento mundial en favor de los derechos humanos de la mujer (Robinson 2003, 161). El movimiento \u201clos derechos de la mujer son derechos humanos\u201d ha empleado el lenguaje de los derechos humanos, que algunos de sus partidarios creen que ofrece \u201cla mejor oportunidad de hacer realidad el tan ansiado objetivo de la igualdad de g\u00e9nero\u201d, para criticar muchas agresiones a la dignidad de la mujer que antes se consideraban naturales o inevitables (Panzer 2009, 45). Por ejemplo, el movimiento ha demostrado que los abusos en la esfera privada, como la violencia dom\u00e9stica, los llamados \u201ccr\u00edmenes de honor\u201d y la violencia ejercida en nombre de la cultura o la tradici\u00f3n, son violaciones legitimadas de los derechos humanos. Otras han argumentado que pr\u00e1cticas culturales como la mutilaci\u00f3n genital femenina (MGF), que muchos consideran violaciones de los derechos humanos, pueden hacerse compatibles con los derechos humanos universales si se cumplen ciertas condiciones (Gordon 2018). El movimiento tambi\u00e9n ayud\u00f3 a codificar los derechos humanos de las mujeres en documentos formales de las Naciones Unidas, como la Convenci\u00f3n sobre la Eliminaci\u00f3n de Todas las Formas de Discriminaci\u00f3n contra la Mujer (CEDAW) y la Declaraci\u00f3n sobre la Eliminaci\u00f3n de la Violencia contra la Mujer, que los grupos activistas han utilizado posteriormente para desafiar las leyes y normas nacionales (Stamatopoulou 1995). Sin embargo, tal y como se\u00f1ala McLaren, es importante prestar atenci\u00f3n a las cr\u00edticas realizadas por las feministas del Sur global en el sentido de que los derechos sociales y econ\u00f3micos, derechos que son especialmente importantes para las mujeres del Sur global, han sido marginados en el discurso feminista occidental. Seg\u00fan McLaren, esta cr\u00edtica puede explicarse si adoptamos un enfoque integrado de los derechos que insista en la indivisibilidad de los derechos humanos y reconozca su ambivalencia. Para que los derechos humanos desarrollen su potencial liberador, debemos reconocer que los derechos humanos pueden reforzar la injusticia, as\u00ed como socavarla (McLaren 2017b).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los movimientos de derechos humanos de las mujeres tambi\u00e9n han influido en la comprensi\u00f3n internacional de las consecuencias generizadas de la guerra y la militarizaci\u00f3n. En los foros de la ONU y en otros foros mundiales, las feministas han cuestionado las leyes internacionales de derechos humanos relativas a la violaci\u00f3n y la violencia sexual en la guerra. Como explic\u00f3 Copelon en 2003, \u201chace menos de una d\u00e9cada, se cuestionaba abiertamente que la violaci\u00f3n fuera un crimen de guerra. Las organizaciones humanitarias y de derechos humanos ignoraban en gran medida la violencia sexual y las necesidades de sus v\u00edctimas\u201d (Copelon, 1). Sin embargo, en 2002, las feministas hab\u00edan logrado convencer exitosamente a los autores del Estatuto de Roma de la inclusi\u00f3n de una amplia gama de delitos de violencia sexual entre los cr\u00edmenes de guerra m\u00e1s graves. El documento considera que la violaci\u00f3n, el embarazo forzado, la agresi\u00f3n sexual y la prostituci\u00f3n forzada son \u201ccr\u00edmenes contra la humanidad\u201d si se cometen como parte de un ataque generalizado o sistem\u00e1tico contra la poblaci\u00f3n civil, tanto en tiempos de guerra como de paz, por agentes no estatales y por agentes estatales oficiales. La definici\u00f3n de violaci\u00f3n del Estatuto supone un gran avance en el reconocimiento de la violaci\u00f3n como atrocidad de g\u00e9nero, al mismo nivel que otras atrocidades reconocidas desde hace tiempo, como la tortura y el genocidio (Parekh 2009). Podr\u00eda afirmarse que estos cambios en el derecho internacional no habr\u00edan sido posibles sin el activismo transnacional, el cual puede verse claramente como un ejemplo de \u201cglobalizaci\u00f3n desde abajo\u201d.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"3.4h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">3.4. Democracia y gobernanza global<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Al igual que en el caso de los derechos humanos, las fil\u00f3sofas feministas han argumentado que la globalizaci\u00f3n tiene implicancias contradictorias con respecto a la gobernanza democr\u00e1tica. Por un lado, el neoliberalismo ha disminuido la soberan\u00eda nacional, excluyendo a\u00fan m\u00e1s a las mujeres y a los pobres de los procesos democr\u00e1ticos (Herr 2003). Sin embargo, la globalizaci\u00f3n tambi\u00e9n conecta a las personas a trav\u00e9s de las fronteras nacionales, creando comunidades transnacionales que ofrecen nuevas v\u00edas para la participaci\u00f3n democr\u00e1tica.\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La globalizaci\u00f3n ha ido acompa\u00f1ada del establecimiento de la democracia formal en algunos pa\u00edses, y el n\u00famero de mujeres que forman parte de los \u00f3rganos legislativos nacionales ha aumentado en algunas naciones. Sin embargo, algunas fil\u00f3sofas feministas se apresuran a argumentar que el neoliberalismo no se ha traducido en un aumento de la influencia pol\u00edtica de las mujeres en general, especialmente a nivel de la pol\u00edtica global. Una raz\u00f3n importante es que las instituciones econ\u00f3micas mundiales no son ni adecuadamente representativas ni plenamente democr\u00e1ticas. Las mujeres est\u00e1n pr\u00e1cticamente ausentes de los \u00f3rganos formales de toma de decisiones de instituciones como la OMC y el Banco Mundial, y estas instituciones tienden a estar dominadas extraoficialmente por los intereses de las naciones ricas y las empresas multinacionales.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las feministas sostienen que la falta de influencia pol\u00edtica de las mujeres a nivel mundial no se ha visto compensada por su mayor influencia en la pol\u00edtica nacional porque la globalizaci\u00f3n ha socavado la soberan\u00eda nacional, especialmente en las naciones pobres. Las pol\u00edticas de ajuste estructural obligan a los pa\u00edses deudores a aplicar pol\u00edticas nacionales espec\u00edficas que perjudican en una medida desproporcionada a las mujeres, como las medidas de austeridad, a pesar de la fuerte oposici\u00f3n local. Las normas comerciales emitidas por la Organizaci\u00f3n Mundial del Comercio tambi\u00e9n sustituyen a las leyes nacionales de las naciones signatarias, incluidas las relativas a cuestiones de \u00e9tica y pol\u00edtica p\u00fablica, como la protecci\u00f3n del medioambiente y las normas de salud y seguridad para los bienes importados, as\u00ed como los aranceles comerciales (Jaggar 2001, 2002a).\u00a0<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La participaci\u00f3n de las mujeres en ONG u otras organizaciones de la sociedad civil tampoco garantiza que sus intereses est\u00e9n justamente representados. De hecho, algunas feministas denuncian que las ONG financiadas desde el extranjero son \u201cuna nueva forma de colonialismo porque crean dependencia de financiadores extranjeros no elegidos y de sus funcionarios nombrados localmente, socavando el desarrollo de programas sociales administrados por funcionarios elegidos que son responsables ante la poblaci\u00f3n local\u201d (Jaggar 2001, 309). Incluso las ONG locales dirigidas por mujeres a veces no est\u00e1n a la altura de sus aspiraciones democr\u00e1ticas. Los proyectos de las ONG suelen responder a las agendas de sus financiadores corporativos, en detrimento de las necesidades expresadas por las mujeres a las que sirven. Las exigencias de rendici\u00f3n de cuentas a los donantes tambi\u00e9n limitan la democracia interna de las ONG al alentar la profesionalizaci\u00f3n de las organizaciones de base (Jaggar 2001, 2005a).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien las fil\u00f3sofas feministas est\u00e1n de acuerdo con que la globalizaci\u00f3n ha concentrado el poder en manos de las naciones ricas y las corporaciones, marginando a\u00fan m\u00e1s a las mujeres y a los pobres del mundo, algunas creen que las condiciones de la globalizaci\u00f3n tambi\u00e9n permiten nuevas formas democr\u00e1ticas de rendici\u00f3n de cuentas. Por ejemplo, Gould sostiene que los participantes en asociaciones transnacionales tienen los mismos derechos a participar en las decisiones sobre sus actividades comunes. Tambi\u00e9n sugiere que Internet y otras tecnolog\u00edas de la comunicaci\u00f3n y la informaci\u00f3n, como el software de c\u00f3digo abierto y los foros deliberativos en l\u00ednea, pueden \u201cayudar a aumentar tanto la participaci\u00f3n democr\u00e1tica como la representaci\u00f3n en el funcionamiento de las instituciones transnacionales\u201d (Gould 2009, 38).<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Fraser (2009) sugiere adem\u00e1s que la globalizaci\u00f3n ha creado nuevas esferas p\u00fablicas transnacionales en las que la opini\u00f3n p\u00fablica puede crearse y movilizarse para exigir la rendici\u00f3n de cuentas democr\u00e1tica a los l\u00edderes pol\u00edticos. La teor\u00eda tradicional de la esfera p\u00fablica, como la desarrollada por Habermas, define la esfera p\u00fablica como un \u00e1mbito de la vida social en el que las personas se re\u00fanen para alcanzar una opini\u00f3n p\u00fablica com\u00fan sobre cuestiones sociales. En la medida en la que el proceso de deliberaci\u00f3n es justo e inclusivo, la opini\u00f3n p\u00fablica resultante es normativamente leg\u00edtima; debido a que esta expresa la voluntad ponderada de la sociedad civil, puede movilizarse como fuerza pol\u00edtica para exigir la rendici\u00f3n de cuentas democr\u00e1tica al poder p\u00fablico.<\/span><\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sin embargo, Fraser se\u00f1ala que estos rasgos esenciales de la esfera p\u00fablica \u2014legitimidad normativa y eficacia pol\u00edtica\u2014 no se asocian f\u00e1cilmente con los nuevos espacios comunicativos transnacionales, en los que interlocutores territorialmente dispersos interact\u00faan a trav\u00e9s de diversas formas discursivas. La raz\u00f3n es que la teor\u00eda tradicional de la esfera p\u00fablica asume impl\u00edcitamente un modelo pol\u00edtico westafaliano, en el que los co-ciudadanos, con iguales derechos de participaci\u00f3n, crean una opini\u00f3n p\u00fablica dirigida a un Estado concreto. As\u00ed, en sus palabras:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">es dif\u00edcil asociar la noci\u00f3n de opini\u00f3n p\u00fablica leg\u00edtima con espacios comunicativos en los que los interlocutores no son conciudadanos de una comunidad pol\u00edtica con los mismos derechos a participar en la vida pol\u00edtica. Y es dif\u00edcil asociar la noci\u00f3n de poder comunicativo eficaz con espacios discursivos que no se correlacionan con Estados soberanos. (Fraser 2009, 77)<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">No obstante, ella argumenta que no deber\u00edamos desechar la idea de una esfera p\u00fablica transnacional, siempre que las nociones de legitimidad normativa y eficacia pol\u00edtica puedan reformularse para aplicarse a la comunicaci\u00f3n en espacios discursivos transnacionales.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"4h\"><\/a><b>4. Conclusi\u00f3n<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En general, la globalizaci\u00f3n plantea una serie de retos a las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas que buscan desarrollar concepciones de justicia y responsabilidad capaces de responder a las realidades vividas tanto por hombres como por mujeres. Dado que la globalizaci\u00f3n continuar\u00e1 con toda seguridad, es probable que estos retos aumenten en las pr\u00f3ximas d\u00e9cadas. Como hemos se\u00f1alado antes, las fil\u00f3sofas pol\u00edticas feministas ya han dado grandes pasos hacia la comprensi\u00f3n de este complejo fen\u00f3meno. Sin embargo, el reto de c\u00f3mo hacer que la globalizaci\u00f3n sea m\u00e1s justa sigue vigente para las fil\u00f3sofas feministas, as\u00ed como para todas aquellas personas que luchan por la igualdad y la justicia.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","class_list":["post-2135","enciclopedia_virtual","type-enciclopedia_virtual","status-publish","hentry"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Perspectivas feministas acerca de la globalizaci\u00f3n - C\u00e1tedra UNESCO de Igualdad de G\u00e9nero en Instituciones de Educaci\u00f3n Superior<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/catedra.pucp.edu.pe\/unesco\/en\/enciclopedia_virtual\/perspectivas-feministas-acerca-de-la-globalizacion-2\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"en_US\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Perspectivas feministas acerca de la globalizaci\u00f3n - C\u00e1tedra UNESCO de Igualdad de G\u00e9nero en Instituciones de Educaci\u00f3n Superior\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"En su sentido m\u00e1s amplio, la globalizaci\u00f3n se refiere a los procesos econ\u00f3micos, sociales, culturales y pol\u00edticos de integraci\u00f3n que resultan de la expansi\u00f3n de la producci\u00f3n econ\u00f3mica transnacional, la migraci\u00f3n, las comunicaciones y las tecnolog\u00edas. 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