{"id":2149,"date":"2025-09-12T22:55:36","date_gmt":"2025-09-13T03:55:36","guid":{"rendered":"https:\/\/catedra.pucp.edu.pe\/unesco\/?post_type=enciclopedia_virtual&#038;p=2149"},"modified":"2025-09-22T13:43:41","modified_gmt":"2025-09-22T18:43:41","slug":"metafisica-feminista","status":"publish","type":"enciclopedia_virtual","link":"https:\/\/catedra.pucp.edu.pe\/unesco\/enciclopedia_virtual\/metafisica-feminista\/","title":{"rendered":"Metaf\u00edsica feminista"},"content":{"rendered":"<p><span style=\"font-weight: 400;\">La metaf\u00edsica es el estudio de la estructura b\u00e1sica de la realidad, de las cosas que hay y de sus caracter\u00edsticas. Esta se ocupa de conceptos como <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">identidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">causalidad<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">sustancia<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">clase <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">(1) los cuales parecen estar entre los presupuestos de cualquier forma de investigaci\u00f3n. La metaf\u00edsica, asimismo, busca determinar qu\u00e9 es lo que hay en el sentido m\u00e1s general. Los siguientes son ejemplos de preguntas metaf\u00edsicas: \u00bfhay mentes adem\u00e1s de cuerpos? \u00bflas cosas persisten a trav\u00e9s del cambio? \u00bfTenemos libre albedr\u00edo o toda acci\u00f3n est\u00e1 determinada por eventos previos? En tanto la metaf\u00edsica no solo se interesa por lo que hay (ontolog\u00eda), sino tambi\u00e9n por la naturaleza de lo que existe, quienes hacen metaf\u00edsica se preguntan, entre otras cosas, si los n\u00fameros (asumiendo que existen) dependen de alguna manera del pensamiento o las pr\u00e1cticas humanas, si los conceptos o las categor\u00edas que usamos para describir la realidad y pensar sobre ella influyen o determinan de alguna manera lo que es descrito, si nuestras categor\u00edas y descripciones de alguna manera encarnan ciertas valoraciones (y c\u00f3mo lo hacen), etc. No deber\u00eda sorprendernos, entonces, que pueda haber una metaf\u00edsica espec\u00edficamente feminista, una metaf\u00edsica cuya pregunta m\u00e1s importante es hasta qu\u00e9 punto los conceptos y las categor\u00edas centrales de la metaf\u00edsica, en t\u00e9rminos de los cuales le damos sentido a nuestra realidad, est\u00e1n cargados valorativamente de maneras que ata\u00f1en directamente al g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, las te\u00f3ricas feministas se han preguntado hasta qu\u00e9 punto los esquemas con los que entendemos el mundo se encuentran distorsionados de maneras que privilegian a los hombres o a la masculinidad. \u00bfHay algo que dejamos de lado si adoptamos un esquema aristot\u00e9lico de sustancia y esencia o un esquema cartesiano que apele a la existencia de almas inmateriales que habitan cuerpos materiales? \u00bfEs aquello que queda fuera de estos esquemas relevante para la devaluaci\u00f3n u opresi\u00f3n de las mujeres? Los feministas tambi\u00e9n se han ocupado de la estructura de la realidad social y de la relaci\u00f3n entre el mundo social y el mundo natural. En vista de que las estructuras sociales son a menudo justificadas apelando a su supuesta naturalidad o a la idea de que son necesarias para controlar aquello que es natural, las feministas han puesto en cuesti\u00f3n la legitimidad de tales apelaciones a la naturaleza. Esto ha derivado en notables desarrollos sobre la idea de construcci\u00f3n social y, m\u00e1s espec\u00edficamente, sobre la construcci\u00f3n social del g\u00e9nero.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"indice\"><\/a><b>\u00cdndice<\/b><\/h2>\n<p><a href=\"#1h\">1. Preguntas<\/a><br \/>\n<a href=\"#2h\">2. Construcci\u00f3n social<\/a><br \/>\n<a href=\"#2.1h\">2.1. La construcci\u00f3n de ideas y conceptos<\/a><br \/>\n<a href=\"#2.2h\">2.2. La construcci\u00f3n de objetos<\/a><br \/>\n<a href=\"#2.3h\">2.3. Construcci\u00f3n y constituci\u00f3n<\/a><br \/>\n<a href=\"#2.4h\">2.4. La construcci\u00f3n del g\u00e9nero<\/a><br \/>\n<a href=\"#3h\">3. Relaciones<\/a><br \/>\n<a href=\"#4h\">4. Dualismos<\/a><br \/>\n<a href=\"#5h\">5. Temas generales<\/a><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"1h\"><\/a><b>1. Preguntas<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En t\u00e9rminos muy generales, la metaf\u00edsica feminista se hace las siguientes preguntas: \u00bflas afirmaciones metaf\u00edsicas acerca de las cosas que hay y de su naturaleza han apoyado el sexismo? Si lo han hecho, \u00bfc\u00f3mo lo han hecho? \u00bfHay asunciones o patrones de inferencia metaf\u00edsicos que los feministas deber\u00edan cuestionar o respaldar? Quienes han respondido a estas preguntas han propuesto cr\u00edticas y reconstrucciones de conceptos con los que pensamos acerca del yo (2)<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(Meyers 1997, 2004a; Willett, Anderson &amp; Meyers 2016), el sexo y la sexualidad (Butler 1987, 1990, 1993; Fausto-Sterling 2000), la mente y el cuerpo (Bordo 1987, 1993; Young 1990; Scheman 1993; Gatens 1996; Wendell 1996; Schiebinger 2000), la naturaleza (Lloyd 1984; Haraway 1991; Butler 1993; Warren 1997), la esencia (Witt 1993, 1995, 2011b,c; Schor &amp; Weed 1994; Stoljar 1995), la identidad (Spelman 1988; Lugones 1994; Young 1994; Frye 1996; Lindemann Nelson 2001; Alcoff 2006; Warnke 2008; Hein\u00e4maa 2011; Lindemann 2014) y la objetificaci\u00f3n (Papadaki 2015). Las feministas incluso se han preguntado si la metaf\u00edsica es una forma leg\u00edtima de investigaci\u00f3n y han planteado preguntas epistemol\u00f3gicas, entre otras cosas, acerca de asunciones fundacionalistas impl\u00edcitas en la investigaci\u00f3n metaf\u00edsica (Irigaray 1985; Flax 1986; Fraser &amp; Nicholson 1990; Haslanger 2000a). En este art\u00edculo, nos enfocaremos en el primer conjunto de preguntas y solo mencionaremos algunas preguntas metodol\u00f3gicas y epistemol\u00f3gicas de manera breve.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Para plantear un panorama de la metaf\u00edsica feminista de este siglo, es \u00fatil volver al cl\u00e1sico texto de Simone de Beauvoir <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">El Segundo Sexo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Beauvoir 1949). Dos de sus m\u00e1s famosas afirmaciones parecen tener profundas consecuencias metaf\u00edsicas: \u201cNo se nace mujer, se llega a serlo\u201d (Beauvoir [1949] 1989: 267) y \u201c\u00c9l es el sujeto, \u00e9l es el Absoluto. Ella es lo Otro\u201d (Beauvoir [1949] 1989: xxviii). Si bien no hay consenso sobre c\u00f3mo interpretar estas afirmaciones, muchos sostienen que la primera sirve como un eslogan de la tesis de que el g\u00e9nero es socialmente construido y que la segunda identifica el contenido de la construcci\u00f3n de lo femenino como aquello que se opone a lo masculino, siendo lo masculino, adem\u00e1s, aquello que cuenta como sujeto o como yo. A partir de estas reflexiones, surgen tres temas que se interconectan y que han ocupado un rol preponderante en la metaf\u00edsica feminista: (i) la construcci\u00f3n social del g\u00e9nero (y de otras categor\u00edas), (ii) la naturaleza relacional del yo (y de otras categor\u00edas) y (iii) los peligros del pensamiento dualista. Al final de este art\u00edculo, enumeramos algunos de los desaf\u00edos que la metaf\u00edsica feminista plantea para el contenido y la pr\u00e1ctica de la metaf\u00edsica mainstream.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"2h\"><\/a><b>2. Construcci\u00f3n social<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Beauvoir afirma que no se nace mujer, no est\u00e1 sugiriendo que no se nace con partes propias del sexo femenino<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(3). M\u00e1s bien, le interesa notar que poseer partes propias del sexo femenino (o masculino) no es suficiente para determinar la manera en que una persona puede o debe situarse socialmente (4). A pesar de ello, en la mayor\u00eda de las sociedades, a las personas de sexo femenino les est\u00e1n reservados ciertos roles, normas y actividades que las ponen en desventaja en relaci\u00f3n con las personas de sexo masculino. En tales sociedades, las diferencias en cuesti\u00f3n son presentadas como necesarias apelando a su supuesto car\u00e1cter natural (Beauvoir [1949] 1989: cap. 1). Si reconocemos, como Beauvoir nos exhorta a hacer, que lo que mujeres y hombres son es en parte una cuesti\u00f3n social, surge la posibilidad de que los roles de g\u00e9nero puedan\u2015y, por lo tanto, deban\u2015volverse m\u00e1s equitativos a trav\u00e9s del cambio social. Para simplificar la discusi\u00f3n, usaremos los t\u00e9rminos \u2018persona de sexo masculino\u2019\/\u2018persona de sexo femenino\u2019 para referirnos a la usual distinci\u00f3n sexual en t\u00e9rminos de caracter\u00edsticas sexuales primarias y secundarias, y los t\u00e9rminos \u2018hombre\u2019\/\u2018mujer\u2019, para referirnos a la distinci\u00f3n por g\u00e9nero, siendo el g\u00e9nero\u2015siguiendo el eslogan\u2015\u201cel significado social del sexo\u201d.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La idea de que las jerarqu\u00edas sociales se sostienen a trav\u00e9s de mitos sobre su supuesta base natural ha dado lugar a gran cantidad de trabajos acerca de la construcci\u00f3n del g\u00e9nero (Delphy 1984; Scott 1986; MacKinnon 1989; Butler 1990; Wittig 1992; Alcoff 2006; Warnke 2008; Witt 2011a,c; Haslanger 2012) y de otras categor\u00edas sociales \u201cnaturalizadas\u201d, tales como la raza (Appiah 1996; Zack 2002; Warnke 2008) y\u2015de una manera algo distinta\u2015la sexualidad (Butler 1990, 1993; Fausto-Sterling 2000). Diversas investigaciones en historia, antropolog\u00eda, literatura y sociolog\u00eda han registrado los diversos mecanismos por los cuales el g\u00e9nero y otras categor\u00edas similares son impuestos. Asimismo, estudios en psicolog\u00eda y biolog\u00eda han debilitado a\u00fan m\u00e1s el v\u00ednculo entre tipos de cuerpos y roles sociales. Habiendo sido testigos del poder de los \u201cmitos\u201d naturalizantes, las feministas tienden a ser cautelosas respecto a cualquier intento de sugerir que una categor\u00eda es \u201cnatural\u201d o que aquello que es \u201cnatural\u201d debe determinar c\u00f3mo nos organizamos socialmente. A pesar de tener una motivaci\u00f3n com\u00fan, hay una gran variedad de proyectos desnaturalizantes, los cuales en ocasiones son confundidos entre s\u00ed pese a que se ocupan de diferentes cuestiones metaf\u00edsicas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"2.1h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.1. La construcci\u00f3n de ideas y conceptos<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es importante distinguir entre la construcci\u00f3n de ideas y la construcci\u00f3n de objetos (Hacking 1999: 9-16) (5). Empecemos con el caso de las ideas. Entendida de cierta manera, la afirmaci\u00f3n de que una idea o un concepto son posibles \u00fanicamente dentro de un contexto social y gracias a este es evidente. Parecer\u00eda ser un asunto de sentido com\u00fan que aprendemos los conceptos de nuestros padres a trav\u00e9s del lenguaje, que diferentes culturas tienen diferentes conceptos (los cuales van de la mano con sus diferentes lenguajes) y que los conceptos evolucionan a trav\u00e9s del tiempo como resultado de los cambios hist\u00f3ricos, la ciencia, los avances tecnol\u00f3gicos, etc. Llamemos a esto, de manera algo contenciosa, la \u201cposici\u00f3n ordinaria\u201d sobre conceptos e ideas. Incluso alguien que cree que nuestros conceptos cient\u00edficos reflejan perfectamente \u201clas junturas de la naturaleza\u201d puede aceptar que los cient\u00edficos adquieren sus ideas y conceptos a trav\u00e9s de procesos hist\u00f3rico-sociales. Despu\u00e9s de todo, las fuerzas sociales y culturales (incluyendo, posiblemente, las pr\u00e1cticas y los m\u00e9todos de la ciencia) pueden ayudarnos a desarrollar conceptos que son aptos o precisos y creencias que son verdaderas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En ocasiones, el hecho de que nuestras experiencias parecen ser causadas simple y directamente por el mundo mismo puede llevarnos a olvidar que qu\u00e9 y c\u00f3mo pensamos est\u00e1 afectado por fuerzas sociales. Sin embargo, no resulta complicado caer en la cuenta de que nuestra cultura es ampliamente responsable de las herramientas interpretativas que traemos al mundo para entenderlo. Cuando nos damos cuenta de que nuestra experiencia del mundo es ya una interpretaci\u00f3n del mismo, podemos empezar a plantearnos preguntas sobre la idoneidad de nuestro esquema conceptual. Los conceptos nos ayudan a organizar los fen\u00f3menos y conceptos diferentes los organizan de maneras diferentes. En virtud de ello, es importante preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 fen\u00f3menos son destacados y qu\u00e9 fen\u00f3menos son eclipsados por un determinado esquema de conceptos? \u00bfqu\u00e9 asunciones le dan estructura a este esquema?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Notemos, por ejemplo, que nuestro esquema cotidiano para pensar sobre los seres humanos se encuentra estructurado por las asunciones de que hay dos (y solo dos) sexos y de que todo ser humano es o bien de sexo masculino o de sexo femenino. Sin embargo, ocurre que un porcentaje significativo de seres humanos posee una combinaci\u00f3n de rasgos anat\u00f3micos de sexo masculino y de sexo femenino. Los cuerpos intersexuales son eclipsados en nuestro esquema cotidiano (Fausto-Sterling 2000). Esto deber\u00eda invitarnos a preguntar: \u00bfpor qu\u00e9? \u00bfqu\u00e9 intereses son favorecidos cuando el esquema conceptual dominante ignora a las personas intersexuales? (\u00a1Resulta implausible sostener que el sexo no es lo suficientemente importante para nosotros como para hacer distinciones m\u00e1s finas entre cuerpos!) Adem\u00e1s, una vez que reconocemos a las personas intersexuales, \u00bfc\u00f3mo deber\u00edamos modificar nuestro esquema conceptual? \u00bfdeber\u00edamos agrupar a los cuerpos en m\u00e1s de un sexo o, por el contrario, hay razones para hacer m\u00e1s complicadas las definiciones de sexo masculino y sexo femenino<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">de tal manera que todos los seres humanos est\u00e9n incluidos \u00fanicamente en dos categor\u00edas sexuales? En t\u00e9rminos m\u00e1s generales, \u00bfen base a qu\u00e9 deber\u00edamos decidir qu\u00e9 categor\u00edas usar? (Fausto-Sterling 2000; Butler 1990: cap. 1) \u00bfcu\u00e1l es el alcance de aplicaci\u00f3n apropiado para estas categor\u00edas? Cuando nos hacemos estas preguntas, es importante recordar que una idea o un esquema conceptual pueden ser inadecuados sin ser falsos. Por ejemplo, una afirmaci\u00f3n puede ser verdadera y al mismo tiempo incompleta, enga\u00f1osa, injustificada, sesgada, etc. (Anderson 1995).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Decir que tal o cual idea es socialmente construida puede ser solo una invitaci\u00f3n a recordar la posici\u00f3n ordinaria sobre conceptos e identificar las limitaciones de nuestro esquema actual y las motivaciones detr\u00e1s de \u00e9l. Todo esquema tiene l\u00edmites. La cuesti\u00f3n es si dichos l\u00edmites eclipsan algo que importa a la luz de las metas (leg\u00edtimas) de nuestra investigaci\u00f3n. Sin embargo, un construccionista social suele afirmar algo m\u00e1s controversial: la idea es que algo es \u201cmeramente\u201d una construcci\u00f3n social. Dicho de otra manera, que lo que tomamos como real es \u00fanicamente una ficci\u00f3n, una idea que no logra capturar la realidad. Las feministas han sostenido, por ejemplo, que ciertos \u201ctrastornos\u201d mentales que se han empleado para diagnosticar mujeres v\u00edctimas de maltrato son meramente construcciones sociales. Andrea Westlund explica c\u00f3mo<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">las \u201canormalidades\u201d de las mujeres maltratadas han sido descritas y redescritas en la literatura psiqui\u00e1trica del siglo XX, se les ha asignado todo tipo de clasificaciones, desde histeria o trastornos de personalidad autodestructiva (TPAD) o masoquista hasta codependencia (Herman 1992, 116-118; Tavris 1992, 170-207). Es m\u00e1s, estas patolog\u00edas miden, clasifican y definen la manera en que las mujeres maltratadas se desv\u00edan, no solo con respecto al comportamiento femenino \u201cnormal\u201d sino tambi\u00e9n con respecto a normas masculinas universalizadas de independencia e inter\u00e9s propio. (Westlund 1999, 1050-1)<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Estos diagn\u00f3sticos invitan a explicar la violencia dom\u00e9stica haciendo referencia al estado psicol\u00f3gico de la mujer y no a la necesidad de poder y control del agresor. Asimismo, \u201cdesv\u00edan la atenci\u00f3n de los aspectos sociales y pol\u00edticos de la violencia dom\u00e9stica y la dirigen hacia las neurosis privadas a las que se cree que las mujeres son propensas como grupo\u201d (Westlund 1999: 1051). Westlund y otros han sostenido que, aunque a menudo las v\u00edctimas de violencia dom\u00e9stica padecen de alguna condici\u00f3n psicol\u00f3gica (por ejemplo, depresi\u00f3n cl\u00ednica), hay una serie de trastornos mentales con sesgo de g\u00e9nero incluidos en el <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">Manual Diagn\u00f3stico y Estad\u00edstico de los Trastornos Mentales<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (DSM, por sus siglas en ingl\u00e9s) para los cuales hay ninguna o muy poca evidencia. Estos diagn\u00f3sticos, podr\u00edamos afirmar, son meramente construcciones sociales, en el sentido de que son ideas que se usan para interpretar y regular fen\u00f3menos sociales sin describir nada real. Si aplicamos esto al caso en cuesti\u00f3n, dir\u00edamos que el \u201ctrastorno de personalidad autodestructiva\u201d realmente no existe. La descripci\u00f3n del TPAD no captura un trastorno mental como el que se supon\u00eda que capturaba<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(6).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">As\u00ed, cuando consideramos la afirmaci\u00f3n de que algo es socialmente construido, debemos preguntarnos primero: \u00bfestamos hablando de un objeto o de una idea? Si es una idea, entonces debemos plantearnos una serie de preguntas epistemol\u00f3gicas (por ejemplo, \u00bfestamos justificados para emplear esta idea como lo hacemos?) y metaf\u00edsicas (por ejemplo, \u00bfhay algo real que corresponde a la idea o esta es solo una ficci\u00f3n?). Las construccionistas sociales suelen empezar notando que cierta idea funciona socialmente como respaldo de una instituci\u00f3n injusta. Luego se preguntan c\u00f3mo dicha idea funciona dentro de un esquema m\u00e1s amplio de ideas y conceptos para estructurar nuestra experiencia: \u00bfprivilegia ileg\u00edtima o inapropiadamente un conjunto de fen\u00f3menos sobre otro? \u00bfopaca algunos fen\u00f3menos por completo? \u00bfcrea una ilusi\u00f3n sobre cierto tipo de cosas?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Por supuesto, en algunos contextos, privilegiar ciertos fen\u00f3menos es \u00fatil e incluso necesario: las ciencias m\u00e9dicas no son \u201cneutrales\u201d con respecto a qu\u00e9 fen\u00f3menos cuentan como significativos o a c\u00f3mo dichos fen\u00f3menos son categorizados. La medicina tiene una leg\u00edtima preocupaci\u00f3n por la salud humana y los organismos que la afectan. Sin embargo, dadas ciertas asunciones, una medicina que privilegie fen\u00f3menos relacionados a la salud de los hombres o a la salud de la poblaci\u00f3n adinerada no ser\u00eda ni epist\u00e9mica ni pol\u00edticamente leg\u00edtima (Anderson 1995). Considerar qu\u00e9 es lo que queda fuera de un esquema de categor\u00edas o qu\u00e9 asunciones la estructuran puede tambi\u00e9n revelar sesgos de varios tipos.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En algunos casos de construcci\u00f3n social, lo que est\u00e1 en cuesti\u00f3n es la idoneidad de la clasificaci\u00f3n. En otros, si la clasificaci\u00f3n captura una clase natural o social. Finalmente, hay casos en los que el punto es revelar que la clasificaci\u00f3n no describe nada real en absoluto y que, por el contrario, es \u00fanicamente una ficci\u00f3n que est\u00e1 siendo tratada como real. En tales casos, tiene que hacerse un trabajo sustancial para demostrar que la idea en cuesti\u00f3n es \u00fanicamente una ficci\u00f3n. Pero eso no es todo, ya que tambi\u00e9n debemos preguntarnos: \u00bfc\u00f3mo se establecieron y mantuvieron dichas distorsiones y ficciones? \u00bfqu\u00e9 intereses sirven?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"2.2h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.2. La construcci\u00f3n de objetos<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Consideremos ahora el caso de los objetos (entendiendo \u2018objetos\u2019 en el sentido m\u00e1s amplio posible, como pr\u00e1cticamente cualquier cosa que no sea una idea). Hay un sentido en el que cualquier artefacto es una construcci\u00f3n. Sin embargo, afirmar que las tijeras o los carros son construcciones sociales no tiene mucho sentido, dado lo trivial de dicha afirmaci\u00f3n. Los construccionistas sociales, en general, quieren defender una tesis m\u00e1s bien sorprendente y que desaf\u00ede nuestra concepci\u00f3n cotidiana de las cosas. En definitiva, resulta m\u00e1s sorprendente decir que las mujeres, los asi\u00e1tico-americanos, los homosexuales, los abusadores de ni\u00f1os o los refugiados son construcciones sociales. \u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos entender esta afirmaci\u00f3n?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando nos ocupamos de la construcci\u00f3n social de objetos, el primer punto que debemos notar es que nuestros esquemas clasificatorios, por lo menos en contextos sociales, pueden hacer m\u00e1s que simplemente capturar grupos de individuos preexistentes. Nuestras atribuciones, adem\u00e1s, tienen el poder tanto de establecer como de reforzar agrupamientos que pueden eventualmente \u201cajustarse\u201d a las clasificaciones. Esto funciona de diferentes maneras. Por un lado, las formas de descripci\u00f3n o clasificaci\u00f3n posibilitan ciertos tipos de intenciones. Por ejemplo, dada la clasificaci\u00f3n \u201ccool\u201d, podemos encontrar la manera de volvernos cool, evitar ser cool, etc. Por otro lado, dichas clasificaciones pueden funcionar justificando ciertas conductas (\u201cno lo invitamos porque no es cool\u201d) y tales justificaciones pueden, a su vez, reforzar la distinci\u00f3n entre aquellos que son cool y aquellos que no lo son. Bas\u00e1ndose en la obra de Ian Hacking, Haslanger ha llamado a este fen\u00f3meno construcci\u00f3n \u201cdiscursiva\u201d:<\/span><\/p>\n<blockquote><p><i><span style=\"font-weight: 400;\">Construcci\u00f3n Discursiva: <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">algo es discursivamente construido siempre y cuando es como es (hasta un punto considerable) en virtud de lo que se le atribuye o de c\u00f3mo es clasificado (Haslanger 1995: 99).<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Ciertamente, esta idea es bastante vaga (\u201chasta un punto considerable\u201d). Sin embargo, este tipo de construcci\u00f3n social es ubicuo. Cada persona es socialmente construida en este sentido, dado que cada persona es el individuo que es, hasta un punto considerable, en virtud de lo que se le ha atribuido y de lo que ella se ha atribuido. Por ejemplo, que nosotras hayamos sido clasificadas como personas de sexo femenino sin discapacidad desde el nacimiento ha afectado profundamente los caminos disponibles en nuestra vida y el tipo de personas en que nos hemos convertido.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Notemos, sin embargo, que decir que una entidad es \u201cdiscursivamente construida\u201d no es decir que el lenguaje o el discurso hayan causado la existencia de este objeto material <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">de novo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. M\u00e1s bien, algo que ya exist\u00eda empez\u00f3 a tener, parcialmente en virtud de haber sido categorizado de cierta manera, un conjunto de rasgos que lo hacen calificar como miembro de cierta clase<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(7). Que un individuo haya sido categorizado como como persona de sexo femenino al nacer (y que consistentemente se le haya categorizado de esa manera desde dicho momento) es uno de los factores que han determinado c\u00f3mo esta persona ha sido vista y tratada. Las distintas maneras de verla y tratarla han tenido, a su vez, un importante rol causal en el proceso por el cual ha sido clasificada como mujer. Por ejemplo, supongamos para nuestros prop\u00f3sitos que ser clasificada como mujer consiste en ocupar, en el propio contexto social, un rol asociado con las capacidades reproductivas propias del sexo femenino. Es a trav\u00e9s de un proceso de socializaci\u00f3n\u2015ser vista y tratada como una chica\u2015que esta persona aprendi\u00f3 y, eventualmente, internaliz\u00f3 cu\u00e1l es el rol propio de las personas de sexo femenino y c\u00f3mo hacerse notar como alguien que ocupa tal rol. As\u00ed, ella aprendi\u00f3 que las chicas solo comen cierta cantidad de comida, solo juegan ciertos juegos, solo usan ciertas prendas. Sea que ella acepte o no las normas en cuesti\u00f3n, lidiar con ellas es el proceso por el cual se convirti\u00f3 en una mujer. Es claro, en todo caso, que el discurso no fue lo que caus\u00f3 su existencia.\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Podr\u00eda parecer que el g\u00e9nero (en diferentes sentidos) es tanto una construcci\u00f3n-idea como una construcci\u00f3n-objeto. El g\u00e9nero es una construcci\u00f3n-idea en tanto la clasificaci\u00f3n hombre\/mujer es el resultado contingente de eventos y fuerzas hist\u00f3ricas. Como vimos anteriormente, la distinci\u00f3n cotidiana entre personas de sexo masculino y personas de sexo femenino deja de lado a la poblaci\u00f3n intersexual que podr\u00eda haber tenido una categor\u00eda de sexo\/g\u00e9nero propia. De hecho, es probable que algunas culturas hayan dividido los cuerpos en tres grupos sexuales\/reproductivos. Asimismo, las clasificaciones \u2018mujer\u2019 y \u2018hombre\u2019 son lo que Hacking llama \u201cclases interactivas\u201d: las clasificaciones de g\u00e9nero ocurren en una matriz compleja de instituciones y pr\u00e1cticas, y ser clasificado como una mujer, un hombre, como alguien de un tercer, cuarto, quinto sexo\/g\u00e9nero, etc. tiene un impacto profundo en el individuo. Esta clasificaci\u00f3n tiene un efecto material en la posici\u00f3n social que una persona ocupa y afecta la experiencia de esta y su autocomprensi\u00f3n. En este sentido, mujeres y hombres\u2015individuos concretos\u2015son construidos como personas provistas de g\u00e9nero, es decir, cada uno de nosotros es una construcci\u00f3n-objeto (v\u00e9ase \u00c1sta Sveinsd\u00f3ttir 2015 para mayores detalles).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"2.3h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.3. Construcci\u00f3n y constituci\u00f3n<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay otro sentido en el que algo puede ser una construcci\u00f3n social. Hasta el momento, nos hemos enfocado en la causalidad social: decir que algo es socialmente construido es decir que el proceso por el cual adquiere ciertas caracter\u00edsticas involucra factores sociales. Por ejemplo, ciertas fuerzas sociales fueron responsables de que adquiri\u00e9semos la idea de un esposo, otras, de que haya esposos. Sin embargo, cuando los te\u00f3ricos sostienen que algo es una construcci\u00f3n social, no est\u00e1n hablando de causalidad. M\u00e1s bien, parecen estar distinguiendo entre clases sociales y clases f\u00edsicas. En el caso del g\u00e9nero, la idea es que el g\u00e9nero no es un esquema de clasificaci\u00f3n basado simplemente en diferencias anat\u00f3micas o biol\u00f3gicas, sino que adem\u00e1s subraya diferencias sociales entre individuos. El g\u00e9nero, a diferencia del sexo, no tiene que ver con test\u00edculos y ovarios, con penes y \u00fateros, sino con un sistema de categor\u00edas sociales (v\u00e9ase, por ejemplo, Haslanger 1993, 2000b; Wittig 1992; Delphy 1984; MacKinnon 1989).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Consideremos, por ejemplo, la categor\u00eda de arrendadores. Para ser un arrendador, una persona debe estar ubicada en un amplio sistema de relaciones sociales y econ\u00f3micas, el cual incluye inquilinos, propiedad privada, etc. Podr\u00eda ser el caso que los arrendadores sean los \u00fanicos individuos que tienen un lunar detr\u00e1s de su oreja izquierda. Sin embargo, incluso si fuese as\u00ed, ser un arrendador no consiste en tener tal marca f\u00edsica. Del mismo modo, uno podr\u00eda querer hacer una distinci\u00f3n entre sexo y g\u00e9nero, y decir que el sexo es una distinci\u00f3n anat\u00f3mica basada en diferencias sexuales\/reproductivas que son tomadas como relevantes (v\u00e9ase \u00c1sta Sveind\u00f3ttir 2011 para una posici\u00f3n distinta) y que el g\u00e9nero es una distinci\u00f3n entre las posiciones sociales\/pol\u00edticas de aquellos cuyos cuerpos han sido se\u00f1alados como pertenecientes a diferentes sexos. Uno podr\u00eda aceptar que las categor\u00edas de sexo y g\u00e9nero interact\u00faen entre s\u00ed (as\u00ed, los asuntos concernientes a las distinciones entre cuerpos influir\u00edan en las divisiones sociales y viceversa), pero incluso para aclarar c\u00f3mo interact\u00faan, debemos diferenciarlas. Con esta distinci\u00f3n entre sexo y g\u00e9nero a nuestra disposici\u00f3n, es posible que algunas personas de sexo masculino sean mujeres y algunas personas de sexo femenino sean hombres. Dado que, de acuerdo a esta concepci\u00f3n, se es una persona de sexo femenino en virtud de instanciar un conjunto (variable) de rasgos anat\u00f3micos y se es mujer en virtud de encontrarse en cierta posici\u00f3n dentro de un sistema econ\u00f3mico y social, la distinci\u00f3n sexo\/g\u00e9nero nos proporciona algunos recursos (aunque sea preliminares) para incluir a personas trans* en nuestro esquema conceptual (v\u00e9ase Bettcher 2014).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando nos ocupamos de esta forma de construcci\u00f3n social (podr\u00edamos llamarla, m\u00e1s bien, constituci\u00f3n social), es importante notar que las clases sociales no pueden ponerse en la misma categor\u00eda que las cosas que tienen causas sociales. Las sociobi\u00f3logas afirman que algunos fen\u00f3menos sociales tienen causas biol\u00f3gicas. Asimismo, algunos feministas afirman que algunos fen\u00f3menos anat\u00f3micos tienen causas sociales. Por ejemplo, la diferencia entre la estatura y la fuerza promedio de hombres y mujeres en un contexto particular depende, entre otras cosas, de las normas de g\u00e9nero concernientes a comida y ejercicio (8). Como explica Ruth Hubbard,<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">\u2026 vivimos en una interacci\u00f3n din\u00e1mica con nuestro ambiente. Las diferencias sexuales son construidas socialmente en tanto ser criada como una ni\u00f1a o un ni\u00f1o produce diferencias tanto biol\u00f3gicas como sociales. La sociedad define un comportamiento apropiado al sexo de cada uno y nosotros aprendemos a adecuarnos a \u00e9l. Nuestro comportamiento afecta nuestros huesos, m\u00fasculos, \u00f3rganos sensoriales, nervios, cerebro, pulmones, circulaci\u00f3n: todo. De esta manera, la sociedad nos construye como gente provista de g\u00e9nero tanto biol\u00f3gica como socialmente. (Hubbard 1990: 138)\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es significativo tambi\u00e9n que no todas las clases sociales sean evidentemente sociales. A veces se asume que las condiciones de membres\u00eda a una clase tienen que ver \u00fanica o primariamente con hechos biol\u00f3gicos o f\u00edsicos. Refutar tal afirmaci\u00f3n puede tener consecuencias importantes. Por ejemplo, la idea de que el que una persona sea blanca no tiene que ver \u00fanicamente con sus rasgos f\u00edsicos, sino con su posici\u00f3n en una matriz social, ha resultado pol\u00edticamente significativa y, para muchos, sorprendente. \u00bfC\u00f3mo deber\u00edamos entender el proyecto construccionista de sostener que una clase particular es una clase social? \u00bfQu\u00e9 podr\u00eda haber de interesante o radical en dicho proyecto?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Supongamos que Sally dice \u201cSoy una mujer blanca\u201d. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Supongamos que planteamos esta pregunta a una persona que no se dedica a la filosof\u00eda, que no est\u00e1 familiarizada con la literatura acad\u00e9mica sobre construccionismo social. Una respuesta probable involucra los rasgos f\u00edsicos de Sally: \u00f3rganos reproductivos, color de piel, etc. La construccionista sobre el g\u00e9nero y la raza rechazar\u00eda esta respuesta y sostendr\u00eda que lo que hace la afirmaci\u00f3n de Sally apropiada son las relaciones sociales en las que ella participa. Desde esta perspectiva, el importante car\u00e1cter construccionista de la afirmaci\u00f3n de Beauvoir \u201cno se nace mujer, se llega a serlo\u201d (Beauvoir 1949) no consiste en afirmar que las fuerzas sociales causan que alguien sea de sexo femenino. M\u00e1s bien, la idea principal es que ser mujer no es una cuesti\u00f3n anat\u00f3mica, sino social.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En tanto ser una mujer es una cuesti\u00f3n social, si aceptamos que los fen\u00f3menos sociales son altamente variables a trav\u00e9s del tiempo, las culturas, los grupos, etc., entonces tambi\u00e9n podr\u00edamos reconocer que los detalles espec\u00edficos de lo que es ser una mujer difieren dependiendo de la raza, la etnicidad, el estrato<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(9)<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">socioecon\u00f3mico, etc. Que Sally sea una mujer es algo que ocurre en un contexto en el cual ella tambi\u00e9n es blanca y privilegiada. Su verdadera posici\u00f3n social es, por lo tanto, afectada por m\u00faltiples factores de manera simult\u00e1nea. Ella ha aprendido las normas asociadas a ser una mujer blanca, anglosajona y protestante (10) y no a ser una mujer negra. Incluso si rechazase muchas de estas normas, ella continuar\u00eda benefici\u00e1ndose del hecho de que estas son ampliamente aceptadas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La meta del construccionista social suele ser desafiar la apariencia de inevitabilidad de la categor\u00eda en cuesti\u00f3n. Tal como est\u00e1n las cosas, hay hombres y mujeres, y gente de diferentes razas. Sin embargo, si las condiciones sociales cambiasen sustancialmente, no habr\u00eda hombres ni mujeres, ni gente de diferentes razas. Ser\u00eda posible, por lo tanto, abandonar los esquemas conceptuales que usamos actualmente. Pero un primer paso importante es hacer que la categor\u00eda sea visible como una categor\u00eda social y no como una categor\u00eda f\u00edsica. Esto a veces requiere un cambio radical en nuestra manera de pensar.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Es bueno tener en consideraci\u00f3n, adem\u00e1s, que los proyectos constitutivos de los construccionistas sociales ofrecen una metaf\u00edsica de la categor\u00eda en cuesti\u00f3n, es decir, una respuesta a la pregunta acerca de la naturaleza de la misma. Los proyectos construccionistas causales no hacen tal cosa, sino que iluminan las maneras en que las pr\u00e1cticas sociales est\u00e1n implicadas en las causas o los efectos de los fen\u00f3menos (\u00c1sta Sveinsd\u00f3ttir 2015).\u00a0\u00a0<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Buena parte de la producci\u00f3n reciente se ha enfocado en la metaf\u00edsica de las clases sociales y de las propiedades sociales en general (Frye 2011; Mikkola 2006, 2011; Stoljar 2011; \u00c1sta Sveinsd\u00f3ttir 2011; Witt 2011a,c). Asimismo, se ha prestado bastante atenci\u00f3n a teor\u00edas sobre el g\u00e9nero. Este es precisamente el tema que trataremos a continuaci\u00f3n.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h3><a name=\"2.4h\"><\/a><span style=\"font-weight: 400;\">2.4. La construcci\u00f3n del g\u00e9nero<\/span><\/h3>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Si bien la pregunta \u201c\u00bfqu\u00e9 es el g\u00e9nero?\u201d ha sido siempre una pregunta central para el feminismo y la teor\u00eda feminista, esta ha recibido mayor atenci\u00f3n en a\u00f1os recientes. En esta secci\u00f3n, discutiremos por qu\u00e9 una teor\u00eda del g\u00e9nero es importante para la teor\u00eda feminista y explicaremos c\u00f3mo todo teorizar est\u00e1 siempre situado en un escenario pol\u00edtico que se encuentra tanto espacial como temporalmente delimitado. Los ejemplos que usaremos son dos extensos an\u00e1lisis del g\u00e9nero, desarrollados por Sally Haslanger y Charlotte Witt. Ambos ofrecen teor\u00edas sobre la metaf\u00edsica del g\u00e9nero, es decir, sobre la naturaleza de las categor\u00edas de g\u00e9nero. Tambi\u00e9n mencionaremos brevemente otras teor\u00edas recientes (para una discusi\u00f3n m\u00e1s completa, v\u00e9ase Mikkola 2016a).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La meta del feminismo, en t\u00e9rminos muy generales, es acabar con la opresi\u00f3n de las mujeres. La meta de la teor\u00eda feminista, por lo tanto, es teorizar sobre c\u00f3mo las mujeres son oprimidas y sobre c\u00f3mo podemos trabajar para acabar con dicha situaci\u00f3n. Sin embargo, cabe hacerse algunas preguntas: \u00bfqu\u00e9 cosa es el grupo <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mujeres<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">? \u00bfqui\u00e9nes son aquellas personas con cuya opresi\u00f3n el feminismo quiere acabar? Para articular las distintas maneras en que las mujeres son oprimidas, necesitamos una definici\u00f3n operativa de qu\u00e9 es ser una mujer (para una posici\u00f3n opuesta, v\u00e9ase Mikkola 2016b). Las diversas teor\u00edas sobre las diferentes dimensiones (social, econ\u00f3mica, psicol\u00f3gica, etc.) de la opresi\u00f3n de las mujeres podr\u00edan, en realidad, requerir diferentes teor\u00edas del g\u00e9nero. Por lo tanto, no es siempre claro que las teor\u00edas de g\u00e9nero que parecen incompatibles entre s\u00ed lo sean realmente. Existe la posibilidad de que simplemente est\u00e9n respondiendo preguntas distintas.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Volvamos a las palabras de Simone de Beauvoir: \u201cNo se nace mujer, se llega a serlo\u201d. Desde esta perspectiva, una persona nace biol\u00f3gicamente de sexo femenino o de sexo masculino y lentamente es socializada y se convierte en una mujer o en un hombre. \u00bfQu\u00e9 relaci\u00f3n encontramos aqu\u00ed entre sexo y g\u00e9nero? Tal como mencionamos antes, desde los 70s, los feministas usan el eslogan \u201cel g\u00e9nero es el significado social del g\u00e9nero\u201d y conciben al g\u00e9nero como una construcci\u00f3n social.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Sally Haslanger acepta este eslogan y orienta su concepci\u00f3n del g\u00e9nero a hacerle justicia (Haslanger 2012). Si bien Haslanger discute distintas maneras en que algo puede ser socialmente construido, una de las concepciones de construcci\u00f3n central que ella pretende articular es una que precisamente le da sentido al eslogan. A continuaci\u00f3n, presentaremos su teor\u00eda del g\u00e9nero (Haslanger 2012: 234):<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">S <\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">es una mujer si y solo si<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es regular y mayormente observada o imaginada como teniendo ciertos rasgos corporales que se toman como evidencia de un rol biol\u00f3gico en la reproducci\u00f3n propio del sexo femenino;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tenga estos rasgos se\u00f1ala a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> dentro de la ideolog\u00eda dominante de su sociedad como alguien que debe ocupar posiciones sociales subordinadas (y, por lo tanto, motiva y justifica que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> ocupe tales posiciones); y<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">el hecho de que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> satisfaga (i) y (ii) cumple un rol en la subordinaci\u00f3n sistem\u00e1tica de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Es decir, en alguna dimensi\u00f3n, la posici\u00f3n social de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es opresiva y el hecho de que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> satisfaga (i) y (ii) cumple un rol en dicha dimensi\u00f3n de subordinaci\u00f3n<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es un hombre si y solo si<\/span><\/p>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es regular y mayormente observado e imaginado como teniendo ciertos rasgos corporales que se toman como evidencia de un rol biol\u00f3gico en la reproducci\u00f3n propio del sexo masculino;<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> tenga estos rasgos se\u00f1ala a <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> dentro de la ideolog\u00eda dominante de su sociedad como alguien que debe ocupar posiciones sociales privilegiadas (y, por lo tanto, motiva y justifica que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> ocupe tales posiciones); y<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">el hecho de que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> satisfaga (i) y (ii) cumple un rol en el privilegio sistem\u00e1tico de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Es decir, en alguna dimensi\u00f3n, la posici\u00f3n social de <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> es privilegiada y el hecho de que <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">S<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> satisfaga (i) y (ii) cumple un rol en dicha dimensi\u00f3n de privilegio<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Los g\u00e9neros son socialmente construidos de manera constitutiva. Ser de cierto g\u00e9nero es tener un lugar en una estructura jer\u00e1rquica y los g\u00e9neros est\u00e1n constituidos por las relaciones de poder jer\u00e1rquicas. Tenemos entonces una teor\u00eda de construcci\u00f3n constitutiva: los g\u00e9neros son estatus sociales constituidos por relaciones de poder jer\u00e1rquicas. \u00bfC\u00f3mo esta teor\u00eda hace justicia al eslogan mencionado previamente? Que una persona sea de cierto g\u00e9nero consiste en que se asuma que dicha persona posee ciertos rasgos corporales que se toman como evidencia de cierto rol en la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica y que dicha persona ocupe una posici\u00f3n social jer\u00e1rquica precisamente en virtud de ello.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La teor\u00eda de Haslanger sobre la construcci\u00f3n social del g\u00e9nero es una respuesta a la pregunta sobre el tipo de cosa que son los g\u00e9neros, c\u00f3mo estos se crean y mantienen. De acuerdo a dicha teor\u00eda, los g\u00e9neros son estatus sociales dentro de una estructura social jer\u00e1rquica y no categor\u00edas biol\u00f3gicas. Para ella, cuando ofrecemos una teor\u00eda de algo (sea esto el g\u00e9nero o cualquier cosa) siempre tenemos que preguntarnos qu\u00e9 queremos hacer con ella: \u00bfqu\u00e9 preguntas se supone que la teor\u00eda va a responder? \u00bfqu\u00e9 preguntas va a sacar a la luz? Una teor\u00eda, adem\u00e1s, es siempre hija de quien la crea y de su tiempo y lugar, y se ofrece en el contexto de las conversaciones y luchas pol\u00edticas y activistas que tienen lugar en dicho contexto. Por ejemplo, Haslanger formul\u00f3 su teor\u00eda del g\u00e9nero por primera vez en 1995-1996 y su objetivo era dar una teor\u00eda que no definiese a las mujeres en t\u00e9rminos de alg\u00fan rasgo intr\u00ednseco (biol\u00f3gico o psicol\u00f3gico), sino que m\u00e1s bien, siguiendo la tradici\u00f3n feminista materialista, considerase a las mujeres como un estrato social. El objetivo era resaltar algunas injusticias estructurales en las que todos estamos involucrados, no dar una teor\u00eda del g\u00e9nero que resuelva todas las preguntas sobre este. Las metas de una teor\u00eda estructural son distintas a las de una teor\u00eda que tiene como objetivo central capturar las concepciones de la gente sobre su propia experiencia. Para discusiones cr\u00edticas sobre la teor\u00eda de Haslanger, es \u00fatil empezar con Mills 2014, Jones 2014, Haslanger 2014, Mikkola 2016a y Bettcher 2012.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su libro <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">The Metaphysics of Gender<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (Witt 2011c), Charlotte Witt ofrece una teor\u00eda del g\u00e9nero que se basa tanto en Arist\u00f3teles como en la teor\u00eda feminista. El objetivo clave de la teor\u00eda de Witt es dar una metaf\u00edsica del g\u00e9nero que nos permita entender el papel central que este tiene en nuestra experiencia vital. Su tesis es que, en sociedades occidentales capitalistas tard\u00edas como la estadounidense, el g\u00e9nero es <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">uniesencial<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> para los individuos sociales. Veamos esto en mayor detalle (aqu\u00ed nos basamos en \u00c1sta Sveinsd\u00f3ttir 2012).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Primero, que una funci\u00f3n sea uniesencial para una entidad es simplemente que esta unifique y organice todas las partes de dicha entidad en el todo que esta es. Por ejemplo, la funci\u00f3n de dar la hora unifica y organiza todas las peque\u00f1as partes de metal (manecillas, resorte, engranajes, etc.) en el todo que el reloj es. De la misma manera, la funci\u00f3n de refugio unifica y organiza todas las vigas de una casa de madera en la entidad que esta es.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El g\u00e9nero, entendido de esta manera, es una funci\u00f3n que organiza todas las partes de un individuo social en el individuo social que este es. Las partes en cuesti\u00f3n son todos los otros roles sociales que el individuo social ocupa: madre\/padre, amiga\/o, docente, ni\u00f1a\/o, colega, etc. El g\u00e9nero (hombre, mujer) es un <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mega rol social<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> que unifica todos los otros roles sociales en el agente que es el individuo social. Ser una mujer, una madre o un padre, etc. es ocupar una posici\u00f3n social que est\u00e1 atada a una serie de normas de conducta. El individuo social es la entidad que ocupa todas estas posiciones sociales (el portador de estas propiedades sociales, si se quiere).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">El individuo social es distinto al <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">organismo humano<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y a la <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">persona<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. Mientras el individuo social entabla relaciones sociales de manera esencial, los organismos humanos y las personas lo hacen solo de manera accidental. Del mismo modo, la persona es distinta del organismo humano y del individuo social, en tanto esta tiene la capacidad de tomar una perspectiva de primera persona sobre s\u00ed misma de manera esencial, mientras que el organismo humano y el individuo social solo la tienen de manera accidental. Finalmente, el organismo humano tiene ciertos rasgos biol\u00f3gicos de manera esencial, mientras que la persona y el individuo social solo los tienen de manera accidental. Para discusiones cr\u00edticas de la teor\u00eda de Witt, es \u00fatil empezar con Cudd 2012, Mikkola 2012 y \u00c1sta Sveinsd\u00f3ttir 2012.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay muchas otras teor\u00edas recientes sobre el g\u00e9nero. A continuaci\u00f3n, mencionaremos algunas de manera breve. Para una discusi\u00f3n m\u00e1s completa, v\u00e9ase Mikkola 2016a.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Natalie Stoljar (1995) sostiene que el concepto de g\u00e9nero es un concepto c\u00famulo. No existe un conjunto de rasgos que las mujeres posean de manera exclusiva. Por el contrario, el concepto de mujer corresponde a un c\u00famulo de rasgos y una persona puede ser una mujer en virtud de poseer uno o m\u00e1s de ellos. Linda Alcoff (2006) sostiene que el g\u00e9nero es una posici\u00f3n en una red de instituciones e ideolog\u00edas sociales y culturales. La posici\u00f3n de g\u00e9nero que una persona ocupa es definida por las posibilidades que esta tiene con respecto a la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica. \u00c1sta Sveinsd\u00f3ttir (2011, 2013) ofrece una teor\u00eda radicalmente contextual del g\u00e9nero, de acuerdo a la cual este es un estatus social <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">conferido<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">. En diferentes contextos, diferentes rasgos sirven como rasgos base para que el g\u00e9nero sea conferido (el rol en la reproducci\u00f3n biol\u00f3gica, el rol sexual, la autoidentificaci\u00f3n, etc.). Theodore Bach (2012) sostiene que los g\u00e9neros son clases naturales que poseen una esencia hist\u00f3rica. Ser una mujer, de acuerdo a su teor\u00eda, consiste en haber sido producida de la manera correcta, en tener el linaje correcto. Una mujer tiene el linaje correcto cuando es el producto de \u201cprocesos ontogen\u00e9ticos a trav\u00e9s de los cuales un sistema hist\u00f3rico de g\u00e9nero reproduce mujeres\u201d (Bach 2012: 271). Jennifer McKitrick (2015) sostiene que el g\u00e9nero es una propiedad disposicional. Una persona es de cierto g\u00e9nero siempre y cuando tenga una disposici\u00f3n a comportarse de ciertas maneras en determinadas situaciones. Katharine Jenkins (2016), siguiendo a Haslanger 2012, propone una teor\u00eda mitigante (11) del g\u00e9nero, la cual tiene dos conceptos como blanco: g\u00e9nero como estrato y g\u00e9nero como identidad.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando nos aproximamos a la literatura sobre g\u00e9nero, es importante tener en mente que te\u00f3ricas distintas intentan capturar distintos fen\u00f3menos cuando proponen sus teor\u00edas y tienen, asimismo, diferentes metas en mente. Algunas quieren capturar algo acerca de la experiencia vivida, otras buscan resaltar ciertas dimensiones de injusticia. As\u00ed, si bien tanto para Witt como para Haslanger el g\u00e9nero es una posici\u00f3n social, en nuestra breve discusi\u00f3n vimos que cada una se enfoca en cosas distintas cuando desarrolla su teor\u00eda. Witt se enfoca en la centralidad del g\u00e9nero y de las normas de g\u00e9nero en nuestra experiencia vivida, mientras que Haslanger se enfoca en la opresi\u00f3n estructural de g\u00e9nero. Asimismo, cuando se aproximan al g\u00e9nero, algunos te\u00f3ricos ofrecen una teor\u00eda del (o de un) concepto de g\u00e9nero, otros, de c\u00f3mo ciertas palabras se usan. Otros ofrecen una <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">definici\u00f3n real<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> del fen\u00f3meno mismo y no de un concepto de este o de las palabras que usamos para referirnos a \u00e9l. Finalmente, otros se enfocan en la identidad de g\u00e9nero. C\u00f3mo todos estos proyectos se relacionan y si acaso existen conflictos entre ellos es algo que podr\u00eda no resultar evidente a primera vista.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"3h\"><\/a><b>3. Relaciones<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La secci\u00f3n anterior esboz\u00f3 algunas maneras en que las feministas han problematizado la idea de que ciertas categor\u00edas son \u201cnaturales\u201d. Ellas tambi\u00e9n han problematizado la idea de que ciertas categor\u00edas son intr\u00ednsecas o no relacionales. En t\u00e9rminos muy generales, esta cr\u00edtica se\u00f1ala que los esquemas dominantes con los que representamos el mundo\u2015especialmente el mundo social\u2015intentan clasificar las cosas bas\u00e1ndose en propiedades intr\u00ednsecas cuando en realidad estas clasificaciones dependen crucialmente de propiedades relacionales<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(12).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Esta cr\u00edtica toma dos formas y recibe, por lo tanto, dos tipos de respuestas. En su primera forma, consiste en afirmar que los esquemas dominantes representan inadecuadamente su objeto de estudio, en tanto ignoran aspectos relacionales importantes de aquello de lo que intentan hablar. Por ejemplo, los feministas siempre han cuestionado que ciertas concepciones filos\u00f3ficas del yo\u2015como aquella que lo caracteriza como un auto-regulador racional independiente\u2015est\u00e9n formuladas en t\u00e9rminos atom\u00edsticos que ignoran nuestra valiosa e inevitable dependencia mutua. En respuesta a estas concepciones, los feministas nos han instado a reconocer y revalorizar la complejidad de la subjetividad que es dejada de lado en los modelos de agencia racional, y a incorporar en nuestra comprensi\u00f3n del yo hechos relativos a los \u00e1mbitos de la dependencia e interdependencia humanas, de los cuales las mujeres han sido primariamente responsables (Meyers 1997; Kittay 1999; Stoljar 2015; Willett et al. 2016).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En su segunda forma, la cr\u00edtica alega que los esquemas dominantes representan inadecuadamente su objeto de estudio cuando ocultan aquello que es relacional. Sin embargo, la meta en este caso no es capturar y revalorizar dichas relaciones, tal como en el caso de la primera versi\u00f3n de la cr\u00edtica, sino m\u00e1s bien cuestionarlas. En estos casos, la cr\u00edtica consiste en afirmar que, aunque el sistema de clasificaci\u00f3n parece agrupar individuos en base a sus propiedades intr\u00ednsecas, hay relaciones injustas que est\u00e1n siendo disfrazadas por dichas apariencias (Flax 1986: 199-202). As\u00ed como hay razones por las cuales los esquemas dominantes construyen mitos sobre lo que es natural con la finalidad de justificar pr\u00e1cticas subordinantes, estos tambi\u00e9n construyen mitos sobre lo que es intr\u00ednseco.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Consideremos nuevamente la afirmaci\u00f3n de Beauvoir seg\u00fan la cual \u201c\u00c9l es el Sujeto, \u00e9l es el Absoluto. Ella es lo Otro\u201d. Parte de lo que est\u00e1 en juego en la concepci\u00f3n beauvoiriana de la mujer como Otro es la idea de que nuestras concepciones del g\u00e9nero y del yo<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">son impl\u00edcitamente relacionales. Por ejemplo, aunque parezca que podemos definir lo que es ser una mujer sin referirnos a los hombres, tal cosa no es posible (Wittig 1992; MacKinnon 1989; Haslanger 1993). Para Beauvoir, <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">grosso modo<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, las mujeres son quienes se posicionan como \u201clo Absolutamente Otro\u201d, es decir, son \u201clo Otro\u201d con respecto a un grupo de personas que cuentan como \u201cSujetos\u201d y tal relaci\u00f3n nunca se invierte para que los \u201cOtros\u201d se vuelvan \u201cSujetos\u201d (Beauvoir [1949] 1989: xxii, v\u00e9ase tambi\u00e9n xv-xxxiv). As\u00ed, ser una mujer consiste en encontrarse en un conjunto complejo de relaciones sociales y jer\u00e1rquicas con los hombres (lo mismo sucede <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mutatis mutandis<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">, para el caso de ser hombre). Asimismo, ser un Sujeto es estar en un conjunto complejo de relaciones sociales con alg\u00fan grupo de Otros. Para una explicaci\u00f3n reciente y sofisticada de la teor\u00eda de Beauvoir sobre subjetificaci\u00f3n y objetificaci\u00f3n, v\u00e9ase Bauer 2011.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las afirmaciones de Beauvoir son, naturalmente, controversiales y mostrar su plausibilidad requerir\u00eda mayor discusi\u00f3n. Sin embargo, el contenido espec\u00edfico de estas afirmaciones es menos importante que la idea general de que las relaciones, especialmente las relaciones sociales, son a veces opacadas por los esquemas ordinarios que usamos para pensar acerca de las cosas. Esto es de especial inter\u00e9s para las feministas (y antiracistas) por razones similares a las que tenemos para cuestionar la representaci\u00f3n de una categor\u00eda como \u201cnatural\u201d. Se empieza con la asunci\u00f3n de fondo de que la vida social no puede sino adaptarse a lo que es \u201cnatural\u201d. Luego, si adem\u00e1s suponemos que la base para pertenecer a una determinada categor\u00eda es intr\u00ednseca y opacamos las relaciones sociales que constituyen la verdadera base, podemos contribuir a que dicha categor\u00eda se muestre como \u201cnatural\u201d. En este contexto, la presi\u00f3n para cambiar o eliminar dicha categor\u00eda aparece como poco razonable.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Las cr\u00edticas que hemos planteado nos invitan a preguntarnos: \u00bfc\u00f3mo debemos reconceptualizar el yo y otras partes de nuestra ontolog\u00eda social? \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre intrinsicalidad y naturalidad? \u00bfen base a qu\u00e9 podemos afirmar que un esquema est\u00e1 \u201cdisfrazando\u201d otro?<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"4h\"><\/a><b>4. Dualismos<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">En la secci\u00f3n anterior, esbozamos un proyecto de \u201cdescubrir\u201d relaciones en el marco de esquemas aparentemente no relacionales. En el tipo de casos que ten\u00edamos en mente, lo que es \u201cdescubierto\u201d son relaciones sociales concretas (por ejemplo, relaciones de subordinaci\u00f3n sexual). Sin embargo, las afirmaciones de Beauvoir sobre el Sujeto y lo Otro nos conducen hacia intuiciones adicionales que a\u00fan no hemos explorado.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando Beauvoir dice \u201c\u00c9l es el sujeto, \u00e9l es el Absoluto. Ella es lo Otro\u201d, parte de su idea es que, si bien puede parecer que nuestra distinci\u00f3n entre sujetos y no-sujetos es una demarcaci\u00f3n puramente descriptiva de una categor\u00eda espec\u00edfica de sustancias (yoes), en realidad, la distinci\u00f3n que usamos es normativa y no-sustantiva. Empecemos con el tema de las sustancias. Una de las caracter\u00edsticas tradicionales de las sustancias es que no tienen opuestos. Por ejemplo, no hay un opuesto de caballo (no-caballo no cuenta como un opuesto). Ello distingue a las sustancias de muchas cualidades: largo\/corto, adentro\/afuera, ruidoso\/silencioso. Una manera de explicar la sugerencia de Beauvoir es como sigue. Una vez que nos fijamos en las condiciones para ser un sujeto, notamos que ser un sujeto tiene un opuesto: los sujetos son, por ejemplo, personas libres y aut\u00f3nomas, y el opuesto de una persona libre y aut\u00f3noma es alguien no-libre (en t\u00e9rminos de Beauvoir, alguien condenado a la inmanencia). M\u00e1s a\u00fan, ser un sujeto no solo tiene un opuesto, sino que la oposici\u00f3n en cuesti\u00f3n tiene un peso normativo, tanto as\u00ed que al lado devaluado de la oposici\u00f3n (lo Otro) se le niega la posibilidad de una realidad en sus propios t\u00e9rminos: ser lo Otro es simplemente ser lo opuesto al Sujeto.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Una vez m\u00e1s, el proyecto feminista intenta desenmascarar ciertas asunciones ordinarias sobre nuestras maneras de clasificar las cosas: la categor\u00eda de Sujeto no es, ontol\u00f3gicamente hablando, lo que parece. De manera m\u00e1s espec\u00edfica, las categor\u00edas que parecen descriptivas podr\u00edan en realidad estar funcionando normativamente y las categor\u00edas que parecen ser sustantivas podr\u00edan estar funcionando simplemente como uno de los extremos en un espectro cualitativo. Aunque el ejemplo de Beauvoir nos ha llevado a enfocarnos en la noci\u00f3n de sujeto o yo, las feministas han explorado el mismo tipo de argumento con relaci\u00f3n a otras nociones; notablemente, a las nociones de sexo, g\u00e9nero y raza.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay dos consecuencias significativas de este tipo de an\u00e1lisis. Primero, en lo que respecta a las sustancias, suele suponerse que uno es miembro de una clase o no lo es y que no hay puntos medios: o bien se es un caballo o bien no (dado que no hay un opuesto para caballo, la \u00fanica opci\u00f3n negativa es su contradictorio). Esto podemos contrastarlo con el caso de los opuestos: hay un punto medio entre largo\/corto, adentro\/afuera, ruidoso\/silencioso, adem\u00e1s hay algunas cosas que evitan la oposici\u00f3n por completo, por ejemplo, mi caf\u00e9 no es ni ruidoso ni silencioso. Entonces, cuando presentamos una categor\u00eda como sustancial, limitamos las categor\u00edas disponibles para clasificar entidades. Por ejemplo, supongamos que entendemos \u2018masculino\u2019 de manera sustantiva. Si las personas de sexo masculino forman una clase sustancial, entonces todas las cosas son o bien masculinas o bien no-masculinas, sin puntos medios. Sin embargo, si en la pr\u00e1ctica, \u2018no-masculino\u2019 funciona como una manera de referirnos a las personas de sexo femenino, entonces parecer\u00eda que todas las cosas son o bien masculinas o femeninas y que no es posible pensar en categor\u00edas genuinas en las cuales se incluya a personas intersexuales o de otros sexos o simplemente rehusarse a adscribir un sexo a una persona. As\u00ed, una estrategia para debilitar la idea de que una categor\u00eda es sustancial consiste en resaltar la multiplicidad de individuos y categor\u00edas que se encuentran \u201centre\u201d la categor\u00eda primaria y su opuesto impl\u00edcito. La proliferaci\u00f3n de categor\u00edas\u2015la generaci\u00f3n de un continuo o de categor\u00edas genuinamente \u201cmixtas\u201d\u2015puede hacer que las asunciones sustancialistas luzcan menos atractivas (Butler 1987; Lugones 1994; Haraway 1988; Zack 1995).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Segundo, cuando se trata de clases sustanciales, las cosas que no pertenecen a una determinada clase no forman una clase propia. Dichos objetos son \u201clo que sobra\u201d. La clase de las cosas que son no-caballos incluye computadoras, estrellas, polvo, pelotas de basquetbol, personas, etc. As\u00ed, si entendemos \u2018no hombre\u2019 como \u2018mujer\u2019, entonces no considerar\u00edamos a las mujeres como una clase. Como se\u00f1ala Marilyn Frye,<\/span><\/p>\n<blockquote><p><span style=\"font-weight: 400;\">Cuando la mujer es definida como no-hombre, se la arroja al vac\u00edo infinito\u2026 [esto explica parcialmente por qu\u00e9] muchos hombres pueden usar de manera tan natural construcciones paralelas para sus carros y para sus mujeres y decir cosas como \u201cEs mi casa, mi esposa y mi dinero, y el gobierno no puede decirme qu\u00e9 hacer con nada de eso\u201d. Esto tambi\u00e9n ilumina el hecho de que las mujeres sean tan f\u00e1cilmente asociadas con el desorden, el caos, la irracionalidad y la impureza\u2026 No hay ninguna categor\u00eda en no-hombre: se trata de un \u00e1mbito totalmente confuso. (Frye 1996: 1000)<\/span><\/p><\/blockquote>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">La estrategia de Frye no consiste en desafiar el estatus sustancial de la clase de los hombres a trav\u00e9s de la proliferaci\u00f3n de nuevas categor\u00edas, sino en desafiar la hegemon\u00eda de esta en el espacio de las personas. As\u00ed, ella propone la construcci\u00f3n de una clase de las mujeres que se defina en sus propios t\u00e9rminos y no simplemente en oposici\u00f3n a los hombres (v\u00e9ase Schor &amp; Weed 1994). Frye sostiene, entre otras cosas, que esto requiere un reconocimiento real de las diferencias no solo entre hombres y mujeres, sino tambi\u00e9n dentro de la clase de las mujeres<\/span> <span style=\"font-weight: 400;\">(13).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Con esto \u00fanicamente nos hemos acercado a la superficie de las discusiones feministas sobre los dualismos que gu\u00edan nuestro pensar tanto filos\u00f3fico como de sentido com\u00fan. Tales dualismos incluyen mente\/cuerpo, raz\u00f3n\/emoci\u00f3n (Jaggar 1989; Scheman 1993; Rooney 1993, 1994; Campbell 1998), naturaleza\/cultura (Ortner 1972; Butler 1993), libertad\/necesidad (Mackenzie &amp; Stoljar 2000; Hirschmann 2003; Holroyd 2011), agente\/paciente (Meyers 2004a,b). Sin embargo, con un poco suerte, hemos logrado dar una introducci\u00f3n a las cuestiones feministas que surgen cuando pensamos sobre clasificaciones, sustancias, dicotom\u00edas, a las posibles consecuencias pol\u00edticas de la ontolog\u00eda y a la gran importancia de preguntarnos por la carga valorativa de diversos fen\u00f3menos y de poner atenci\u00f3n a la ideolog\u00eda cuando teorizamos desde una perspectiva feminista (Alcoff 2011; Haslanger 2011; Janack 2011).<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><a name=\"5h\"><\/a><b>5. Temas generales<\/b><\/h2>\n<p><span style=\"font-weight: 400;\">Hay un par de preguntas generales que vale la pena hacernos ahora que tenemos un (breve) panorama a la mano. El esbozo que hemos ofrecido sugiere que hay diversas maneras en que las feministas est\u00e1n interesadas en \u201cdesenmascarar\u201d, \u201cdescubrir\u201d o \u201cdesmitologizar\u201d ciertos aspectos de nuestro pensamiento ordinario (y filos\u00f3fico). En ciertas ocasiones, creemos que estamos lidiando con una ontolog\u00eda de sustancias, cosas naturales y propiedades intr\u00ednsecas, cuando en realidad estamos lidiando con una ontolog\u00eda de entidades sociales, relaciones y clases no-sustantivas (y a menudo normativas). Cabe ahora preguntarnos \u00bfcu\u00e1l es la relaci\u00f3n entre este tipo de proyectos \u201cdesenmascarantes\u201d y los proyectos que con considerados como parte de la filosof\u00eda \u201cmainstream\u201d o, m\u00e1s espec\u00edficamente, de la metaf\u00edsica \u201cmainstream\u201d? Una buena porci\u00f3n de la metaf\u00edsica anal\u00edtica consiste en \u201creconstrucciones\u201d de nuestros conceptos ordinarios, muchas de las cuales son abiertamente \u201crevisionarias\u201d. Dado esto, la metaf\u00edsica feminista parecer\u00eda calzar perfectamente. Claramente, la metaf\u00edsica feminista se distingue de la metaf\u00edsica mainstream por su objeto de estudio y sus asunciones de fondo. En particular, por su \u00e9nfasis en la posible carga valorativa de nuestros conceptos, categor\u00edas y teor\u00edas, y por su atenci\u00f3n a los posibles perjuicios de las ideolog\u00edas justificatorias. Ahora, \u00bfhay diferencias m\u00e1s sustanciales? \u00bfEs la metaf\u00edsica feminista simplemente metaf\u00edsica \u201cmainstream\u201d enfocada en diferentes cuestiones o hay alguna diferencia realmente profunda? Y si hay una diferencia tal \u00bfen qu\u00e9 consiste? Barnes y Mikkola han sostenido recientemente que ciertas concepciones predominantes de la metaf\u00edsica en c\u00edrculos no-feministas incluso descartan a la metaf\u00edsica feminista. De acuerdo con su cr\u00edtica, las concepciones de la metaf\u00edsica predominantes en la metaf\u00edsica mainstream asumen que la metaf\u00edsica se ocupa de la estructura b\u00e1sica de la realidad y de lo que es \u201cfundamental\u201d, al mismo tiempo que asumen que la realidad social no puede ser fundamental o b\u00e1sica (Barnes 2014, por aparecer; Mikkola por aparecer). Jonathan Schaffer y Ted Sider han intentado responder a esta cr\u00edtica (Schaffer por aparecer; Sider por aparecer) y han intentado mostrar que en sus respectivas teor\u00edas metametaf\u00edsicas hay lugar para la metaf\u00edsica feminista y, en general, para la metaf\u00edsica de lo social.<\/span><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h2><b>Notas<\/b><\/h2>\n<ol>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Uso \u2018clase\u2019 para traducir \u2018kind\u2019. Mayor aclaraci\u00f3n puede encontrarse en la nota 7, presente en el texto original. NT<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Uso \u2018yo\u2019 para traducir \u2018self\u2019 y \u2018yoes\u2019 para traducir \u2018selves\u2019. NT<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Traduzco los adjetivos \u2018female\u2019 y \u2018male\u2019 como \u2018propio\/a del sexo femenino\u2019 y \u2018propio\/a del sexo masculino\u2019 respectivamente. Asimismo, traduzco los sustantivos \u2018female\u2019 y \u2018male\u2019 como \u2018persona del sexo femenino\u2019 y \u2018persona del sexo masculino\u2019 respectivamente. Pese a que complejiza ligeramente el texto, esta traducci\u00f3n permite capturar la distinci\u00f3n, discutida por las autoras, entre la oposici\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">female<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8211;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">male<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> y la oposici\u00f3n <\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">woman<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8211;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">man<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\"> (<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">mujer<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">&#8211;<\/span><i><span style=\"font-weight: 400;\">hombre<\/span><\/i><span style=\"font-weight: 400;\">). NT<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Algunas partes de esta secci\u00f3n se publicaron originalmente en Haslanger 2005.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Siguiendo a Hacking, usamos los t\u00e9rminos \u2018idea\u2019 y \u2018concepto\u2019 en nuestra discusi\u00f3n sin distinguirlos de manera precisa. A diferencia de los conceptos, las ideas son a menudo proposicionales y plausiblemente se encuentran m\u00e1s \u00edntimamente ligadas a individuos espec\u00edficos.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Podr\u00eda ser el caso que, dado el uso del diagn\u00f3stico, haya individuos que crean (y respecto a los cuales se crea) que tienen TPAD y que, en virtud de ello, tengan una serie de rasgos en com\u00fan. El diagn\u00f3stico incluso podr\u00eda reforzar algunos rasgos que son descritos en el DSM como caracter\u00edsticas del TPAD. Sin embargo, ser\u00eda incorrecto decir que los individuos en cuesti\u00f3n tengan TPAD, dado que la idea es que el diagn\u00f3stico rastrea un trastorno independiente, no uno que es causado por haber sido diagnosticado con TPAD.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Notemos que la noci\u00f3n de clase en filosof\u00eda tiene diferentes sentidos. De acuerdo a uno de ellos, esta nos permite capturar una clasificaci\u00f3n de cosas de acuerdo a su esencia: las cosas se ubican en clases en base a su esencia y cada cosa se ubica \u00fanicamente en una clase. Desde esta perspectiva, los caballos constituyen una clase porque comparten una esencia equina, pero las cosas rojas no constituyen una clase porque las manzanas, las camisetas y los ocasos no comparten ninguna esencia. Sin embargo, de acuerdo a un sentido m\u00e1s usual, el t\u00e9rmino \u2018clase\u2019 se usa como equivalente de \u2018tipo\u2019, \u2018categor\u00eda\u2019 o \u2018agrupamiento\u2019. Hasta el momento, hemos venido usando el t\u00e9rmino \u2018clase\u2019 en el segundo sentido y continuaremos us\u00e1ndolo as\u00ed.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Algunos antrop\u00f3logos han conjeturado que el patr\u00f3n generalizado de dimorfismo sexual con respecto a talla, peso y fuerza promedio ha sido causado por factores sociales tales como la \u201cdivisi\u00f3n sexual del trabajo\u201d (Frayer &amp; Wolpoff 1985). Hasta el momento, sin embargo, no hay consenso respecto a cu\u00e1l es la explicaci\u00f3n correcta de tales patrones.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Uso \u2018estrato\u2019 para traducir \u2018class\u2019, lo que nos permite distinguir \u2018class\u2019 de \u2018kind\u2019, que traduzco por \u2018clase\u2019. NT<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Aqu\u00ed las autoras emplean las siglas \u2018WASP\u2019, que abrevian la frase \u2018White, Anglo-Saxon, Protestant\u2019 (\u2018blanco\/a, anglosaj\u00f3n\/a, protestante). NT<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Uso \u2018mitigante\u2019 para traducir \u2018ameliorative\u2019. NT<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Usamos la expresi\u00f3n \u2018propiedades intr\u00ednsecas\u2019 para referirnos, siguiendo el uso est\u00e1ndar, a aquellas propiedades que un objeto posee \u201csimplemente en virtud de lo que es\u201d. Dicho de una manera m\u00e1s v\u00edvida (aunque tambi\u00e9n algo enga\u00f1osa), una propiedad intr\u00ednseca es una propiedad que un objeto pudo haber tenido incluso si hubiese sido el \u00fanico objeto en el mundo. Las propiedades intr\u00ednsecas pueden ser accidentales. Por ejemplo, la temperatura actual del cuerpo de una persona es una propiedad intr\u00ednseca de esta, pero no es esencial.<\/span><\/li>\n<li style=\"font-weight: 400;\" aria-level=\"1\"><span style=\"font-weight: 400;\">Un importante tema de la metaf\u00edsica feminista es c\u00f3mo entender a las mujeres como una categor\u00eda anal\u00edtica sin hacer generalizaciones sobre todas las mujeres que tengan como base una muestra peque\u00f1a de mujeres en el grupo dominante. Esta es una de las formas del problema del \u201cesencialismo\u201d. V\u00e9ase, por ejemplo, hooks 1981; Spelman 1988; Young 1994.<\/span><\/li>\n<\/ol>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"featured_media":0,"template":"","class_list":["post-2149","enciclopedia_virtual","type-enciclopedia_virtual","status-publish","hentry"],"acf":[],"yoast_head":"<!-- This site is optimized with the Yoast SEO plugin v27.0 - https:\/\/yoast.com\/product\/yoast-seo-wordpress\/ -->\n<title>Metaf\u00edsica feminista - C\u00e1tedra UNESCO de Igualdad de G\u00e9nero en Instituciones de Educaci\u00f3n Superior<\/title>\n<meta name=\"robots\" content=\"index, follow, max-snippet:-1, max-image-preview:large, max-video-preview:-1\" \/>\n<link rel=\"canonical\" href=\"https:\/\/catedra.pucp.edu.pe\/unesco\/enciclopedia_virtual\/metafisica-feminista\/\" \/>\n<meta property=\"og:locale\" content=\"es_ES\" \/>\n<meta property=\"og:type\" content=\"article\" \/>\n<meta property=\"og:title\" content=\"Metaf\u00edsica feminista - C\u00e1tedra UNESCO de Igualdad de G\u00e9nero en Instituciones de Educaci\u00f3n Superior\" \/>\n<meta property=\"og:description\" content=\"La metaf\u00edsica es el estudio de la estructura b\u00e1sica de la realidad, de las cosas que hay y de sus caracter\u00edsticas. 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